El embarazo en la adolescencia representa un riesgo a la salud de la madre y el recién nacido porque el cuerpo de esta mujer no está preparado ni biológica ni emocionalmente para ello, por lo que puede presentar diabetes gestacional y preeclampsia, mientras que el bebé puede nacer de forma prematura y con una malformación congénita, señaló el director de Servicios de Salud del ISSEA, Dr. Enrique Flores Bolaños.
Mencionó que la edad más adecuada para embarazarse es de 25 a 35 años, etapa en la que además de adquirir madurez física, se cuenta con estabilidad emocional para asumir la responsabilidad de la crianza y educación de un hijo.
Dijo que es importante que la mujer tenga más de 12 años de educación formal, que le permita tener una capacidad cultural y social para educar un hijo. En el aspecto emocional es mejor que el embarazo se presente después de los 20 años, edad en la que la mujer alcanza la maduración física y mental para enfrentar el reto de educar a un hijo.
Explicó que la gestación antes de los 19 años aumenta cinco veces el riesgo de muerte materna, y de que las alteraciones como la presión arterial alta y diabetes permanezcan aún después del parto.
Menos de la tercera parte de las mujeres que inician su vida sexual usa algún método anticonceptivo en su primera relación de pareja.
Flores Bolaños, indicó que el compromiso con los jóvenes es brindarles una educación sexual desde la infancia para que durante la adolescencia cuenten con información útil y adecuada que les permita evitar enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.
El funcionario señaló que a pesar de que los jóvenes conocen los diferentes métodos, no los utilizan por cuestiones culturales, por lo que hizo un llamado a los padres de familia a que hablen de sexualidad con sus hijos.
“Que en los hogares se pierda el miedo de hablar de reproducción humana, no sólo en términos biológicos, sino emocionales, de esa manera se incrementa la comunicación y permite darles oportunidades de un desarrollo más saludable y que no estén expuestos no sólo al embarazo sino a adquirir infecciones de transmisión sexual”, recomendó.