El optometrista Arturo Ortiz Llinas alerta sobre el alto consumo de grasas, ya que éstas también afectan arterias y vasos sanguíneos de los ojos, provocando complicaciones oculares; precisó que una de las más frecuentes es la degeneración macular, que si bien se relaciona con la edad, enfermedades como la diabetes e hipertensión inciden en su aparición, principalmente en personas mayores de 75 años, siendo los casos más comunes en mujeres.
“Para disminuir la probabilidad de padecer complicaciones oculares, es básica una alimentación adecuada desde pequeños; la degeneración macular es la nueva enfermedad del siglo XXI por el hecho de que la están provocando las grasas que se acumulan, esos vasitos sanguíneos que hay en la retina, también se llenan de esa grasa y no permiten buen flujo sanguíneo y hay que recordar que mucha de esa sangre es la que transporta el oxígeno a esas partes; si no llega, las áreas de la retina se van muriendo lo que va provocando que no tengamos una visión clara; limita la periferia visual, hay muchos agujeros negros y manchas”, detalló.
Por ello, recomendó a los pacientes diabéticos monitorear constantemente los cambios de glucosa y sangre, ya que estos mismos infieren en la graduación de los anteojos, que varían de manera constante, pues se registran la ruptura y daños de las paredes de los vasos sanguíneos de la retina, y con ello enfermedades como retinopatía diabética y dependencia total de los anteojos, hasta la pérdida irreversible de la vista.
“Se dan muchos casos de jóvenes con problemas de diabetes que siguen con una alimentación inadecuada, y tiene niveles de glucosa muy altos; esto daña parte vitales del cuerpo como son corazón y riñones, pero las afectaciones en retina del ojo también son irreversibles porque muchas veces el mismo organismo ordena al páncreas producir nuevos vasos sanguíneos, pero estos son muy débiles y van a ocasionar más problemas de hemorragias en la retina, y acelerar más la ceguera en el paciente diabético”, indicó.
Ortiz Llinas recalcó que ciertas afectaciones oculares que antes eran propias de los adultos mayores, como las cataratas, ahora se presentan en personas a muy temprana edad, derivado de los efectos que causan los implementos tecnológicos a la vista.
“Ahora este tipo de complicaciones se dan en personas que son muy vulnerables con el uso de tanta tecnológica, son efectos de la luz ultravioleta, que está induciendo a complicaciones visuales. Las más frecuentes en niños y jóvenes son referentes al uso de los anteojos, ya sea por alguno de los tres problemas visuales que existen que es la hipermetropía, el astigmatismo o la miopía, esta última que va casi siempre de la mano con astigmatismo, es la principal causa de discapacidad visual y de ceguera también en nuestros niños y jóvenes y no sólo en el país, hablando globalmente hay gran incidencia, es la principal causa del uso de anteojos”, reiteró.