vacation1ª Función
“VACACIONES” (“VACATION”)
La comedia guarra tiene su encanto que complementa a aquella construida en cimientos intelectuales, siempre y cuando toda escatología grosería y / o burdo empleo del lenguaje coloquial se sometan a una estructura narrativa que las dote de bases para su existencia (irreverencia fina, incorrección política oportuna, etc.), de otro modo solo será vulgar homofobia, xenofobia y humor de excusado maquillado de entretenimiento. Su principal brote se dio a finales de los 70’s y durante toda la década de los 80’s como una muestra de la apertura discursiva que el nuevo Hollywood proclamó como análogo de la libertad de expresión y madurez de contenidos en sus medios de comunicación, mero pretexto para injuriar al prójimo dentro y fuera de la pantalla (efecto colateral: la sexicomedia mexicana tan en boga durante aquella época debido a su honestidad y desenfadado escapismo que paradójicamente produce enojo y enervación en cualquiera. Próximamente tema de una columna). De entre los estragos provocados en la cultura por nerds calenturientos, academias de policía demenciales y chicles de calidad caliente surgieron cintas enfocadas a deconstruir la caduca moralidad heredada por la década de Nixon y centrarse en la afectación social producto de la cultura del “YO”, incluyendo una cinta titulada “Vacaciones”, hilarante propuesta del cómico, guionista y director Harold Ramis sobre la dilución de la familia arquetípica norteamericana mediante una estructura narrativa modelada como un anti-road movie , pues la travesía de este disfuncional núcleo a un mítico parque de diversiones se torna una experiencia jocosa bañada en ácido al padecer las de Caín a extremos absurdistas, como castigo por su infatigable espíritu gringo-hamburguesero. Tres secuelas más tarde tenemos en cartelera la última (pues dudo que se de otra ante la tenue recepción de crítica y taquilla) aventura de esta pesadillesca familia conocida como los Griswald, ahora enfocada en el ya cuarentón hijo Rusty (Ed Helms) empeñado en sustraer a su esposa Debbie )Christina Applegate) y sus dos hijos adolescentes (Skyler Gisondo y Steele Stebbins) de la rutina replicando el recorrido por carretera hacia Wally World. Los resultados aspiran al desastre total en tono de bulla pero resultan medianos y carentes de uniformidad, pues varias de las bromas y gags visuales no resultan tan simpáticos como los directores John Francis Daley y Jonathan M. Goldstein creen y el competente cuadro de actores lucha con empeño por darle vida a sus patosos personajes (Ama de casa aburrida, hermano menor que abusa física y verbalmente del mayor, padre frustrado por un empleo mediocre) con tibios resultados. Pero los momentos funcionales arrancan genuinas carcajadas del respetable (la participación especial de Chris “Thor” Hemsworth como concuño insoportable es notable y la secuencia de la madre vs. una máquina golpeadora es por demás efectiva), así que nos encontramos con el acostumbrado producto posmoderno que venera a su fuente pero lucha por mantenerse fresco, dejando un gusto regular en el paladar de la audiencia que, sin embargo, ameritará alguna revisión posterior un domingo por la tarde en Canal 5.

2ª Función
“ELIMINAR AMIGO” (“UNFRIENDED”)
Por favor, vean esta película. Se trata de un maravilloso ejemplo sobre cómo la modernidad tecnológica trastorna la percepción de algún creativo para ingenuamente venderse a sí mismo la idea que una trama sobadísima pudiera alcanzar imaginarios puntos de vanguardia al presentarse exclusivamente mediante el lenguaje digital que emite una pantalla de laptop. Si las redes sociales son paradigmas de trivialidad aglomerada y banalidad nauseabunda, ésta película no hace algo por reivindicarlas, patentizando lo que muchos ya habrán detectado: el desglose de un medio de comunicación que apunta a la perpetuidad se enfila invariablemente a la fatalidad cultural. La película en cuestión narra en tiempo real el aniquilamiento sistemático de un grupo de jóvenes durante una sesión de charla virtual por Skype acometido por el espectro de una chica que se suicidó debido a su humillación pública a través de un video sobre su estado de ebriedad en una fiesta subido al YouTube. El director Levan Gabriadze supone que la presentación visual de la historia y los predicamentos de los personajes bastan para mantener la tensión dramática y la atención de los espectadores , pero la pobre psicología de los protagonistas, sus diálogos inanes e insulsos (¿En verdad así conversan los jóvenes a través de la red? La humanidad está condenada…) y los acostumbrados sustos baratos que pretenden pasar por suspenso no hacen mas que exasperar al cinéfilo mínimamente exigente, el cual bien podría perder el tiempo de igual manera contemplando su propia pantalla LED esperanzado (a) en cosechar un número récord de “amigos” en Facebook. Y así de intrascendente como mirar videos de gatitos es esta cinta, y ni el emoticón más enfurecido podría expresar el desagrado que este fallido experimento ha generado en un servidor. A este filme simplemente no le daré “like”.
Correo: corte-yqueda@hotmail.com