Las campañas mediáticas que tienen lugar para demostrar que Aguascalientes es un paraíso en materia de seguridad están lejos de la realidad, como lo reconocen las mismas autoridades del ramo en el informe mensual que entregan a la Secretaria de Gobernación, a través del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

La incidencia delictiva reportada sobre el primer trimestre de 2017 fue de 6,108 presuntos delitos registrados en averiguaciones previas o carpetas de investigación iniciadas, de los cuales 1,992 corresponden al mes de enero, 1,904 a febrero y 2,212 a marzo.

La mayor transgresión que se registró en este período fue el de robo, con 1,110 en enero, 936 en febrero y 1,075 en marzo; destaca entre ellos el robo con violencia a transeúntes con 116 y a negocios 66, lo que significa que en el período de 90 días hubo más de un asalto diario a peatones y uno cada tercer día a negocios. No se especifica si en los asaltos se utilizaron armas de fuego o armas punzocortantes o cualquier otro objeto, o si fue agresión a golpes, sin embargo la experiencia que vivieron las víctimas es difícil de olvidar.

El asalto con violencia a casas habitación ha ido creciendo, ya que mientras en enero no se reportó ninguno, en febrero fue uno y en marzo 4, situación similar en el caso de los vehículos que fueron hurtados mediante la amenaza o intimidación, 4 en enero, 4 en febrero y 6 en marzo.

El robo en carreteras fueron 4 en febrero y uno en marzo, principalmente a vehículos particulares y un delito que periódicamente se afirma que es combatido pero en la vida real no es así, es el de ganado, ya que en enero se hurtaron 17 animales, en febrero 9 y en marzo 22, lo que afecta en mayor medida a quienes tienen pocos y no pueden pagar vigilancia privada.

En cuanto a lesiones dolosas es notorio que se incrementa el pistolerismo, al utilizarse 3 armas de fuego en enero, 5 en febrero y 11 en marzo, mientras que con arma blanca fueron 13 en enero, 11 en febrero y 17 en marzo y con otro tipo de instrumentos 140 en enero, 146 en febrero y 197 en marzo.

De los homicidios dolosos hubo 22 en enero, 16 en febrero y 19 en marzo y culposos 17 en enero, 14 en febrero y 15 en marzo.

La mayor incidencia que tuvo lugar en los tres meses fue en delitos patrimoniales, con 250 en enero, 280 en febrero y 299 en marzo y sobresale el delito en daño a propiedad ajena, con 149, 146 y 174 respectivamente, además del fraude con 53, 75 y 67 en el mismo orden, lo mismo que el abuso de confianza que registró 27 en enero, 40 en febrero y 44 en marzo. En materia de extorsión ocurrieron 13, 10 y 2 en cada mes y por despojo 8, 9 y 12. En los 90 días se denunció sólo un secuestro

Un acto ilícito que  sigue exteriorizándose es el sexual, principalmente de violación, presentándose 16 en enero, 8 en febrero y 12 en marzo, además de otros delitos del tipo sexual que fueron 16 en enero, 16 en febrero y 19 en marzo.

Es importante tener presente que los datos que se indican son los que proporcionó la Fiscalía General del Estado, al igual que lo hacen las demás fiscalías y procuradurías de las 31 entidades, por lo que son “instancias responsables de la veracidad y actualización de los datos”, refiere el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

FESTEJO ACHICADO

Como en aquel viejo chiste en que el hijo le pide permiso al papá para ver la televisión y éste le responde: “Está bien, pero no la prendas”, están los maestros que este día reciben el homenaje de la sociedad, al haber la advertencia que pueden ir al baile que les ofrecerán, pero mañana tienen que presentarse a su trabajo o habrá descuento.

Es difícil saber si quien dio la orden alguna vez acudió a ese festejo, porque es algo que por lo general comienza a las nueve de la noche y termina cinco o seis horas después, de manera que aquellos que acudan tienen dos posibilidades: no dormir el poco tiempo que les queda o faltar, con todas las consecuencias que esto representa para su economía.

Es común que en los bailes se consuma cerveza y vinos y licores, porque ni modo que se brinde con agua de jamaica o de limón, por lo que difícilmente tendrán todas sus capacidades cognitivas al cien por ciento para impartir las clases. Por ello sería lógico que les dieran como descanso el día siguiente y estén a plenitud el 17.

Desde que se inventó el calendario de los 200 días clase se considera su cumplimiento a toda costa y resueltamente, pese a los riesgos o dificultades, cuando tal severidad no significa que los alumnos van a aprender más, o que si se eliminan una o más jornadas ya afectó la enseñanza y la mejor prueba de que esto no sucede está cuando es obligada la suspensión como ha llegado a ocurrir en la época invernal o por alguna situación inesperada.

Más que lanzar amenazas de rebajar el día a los faltistas, la autoridad educativa debería empeñarse en que se pague a tiempo a los profesores que trabajan bajo contrato, que apenas este mes de mayo podrían cobrar las 8 o 9 quincenas que les adeudan. Además de ser un grupo numeroso de trabajadores que están sin ninguna prestación social, que el SNTE no los defiende al no estar agremiados y que pende sobre cada uno la espada del desempleo, ya que al no tener base pueden prescindir de ellos en cualquier momento, les retrasan el pago con el cuento de que “es un ahorro” el que están haciendo, mientras tanto que se las arreglen como puedan.

Algo similar sucede con los becarios, que por una razón u otra les retrasan el pago y ahí sí ni para donde hacerse, porque si hacen público el problema pueden quedar fuera de esa prestación. Aunque es una cantidad mínima la que reciben, en mucho les ayuda para resolver sus necesidades indispensables.

Es en estos asuntos donde debe haber la mayor atención de las autoridades.

Con todos los obstáculos que enfrentan en su diaria labor, la más de las veces difícil, agotadora e incomprendida, este 15 de mayo deben gozar el día y estar firmemente convencidos de que ejercen una de las profesiones más loables que hay en México y que ningún salario o aumento a su ingreso será suficiente para corresponder al beneficio que aportan.

URGE APOYO DEL IMSS

Postrado en cama luego de la intervención quirúrgica de que fue objeto en abril pasado, para colocarle una prótesis en la cadera, Eduardo Aguilar Rincón hace pública su petición al delegado del Instituto Mexicano del Seguro Social, Diego Martínez Parra, para que dicte las órdenes necesarias y acuda a su domicilio un fisioterapeuta que le ayude a tener movilidad en pies y piernas. El señor Aguilar Rincón requiere ese tipo de apoyo para recuperar el movimiento, la flexión y la capacidad orgánica de los músculos. Ojalá que el delegado Martínez Parra tenga una respuesta satisfactoria para el enfermo, imposibilitado de poder realizar la mínima actividad.