Noé García Gómez

Mi colaboración anterior giró en torno a sumarme a la petición de que la Medalla Belisario Domínguez fuera entregada post mortem a Gonzalo Rivas, trabajador de una gasolinera que fue incendiada en una protesta en Guerrero y él evitó una tragedia de proporciones lamentables. Dicha petición, la inició Luis González de Alba y fue quien me inspiró para escribir ese artículo. Como cada sábado salió la versión impresa y electrónica, por lo que se la remití vía twitter. Él unas horas después la replicó y difundió en sus redes sociales. El domingo por la noche me enteré que se suicidó, me sorprendió y consternó.

González de Alba fue líder del movimiento estudiantil de 1968, detenido en Tlatelolco el mismo 2 de octubre, fue llevado al Campo Militar no.1 y después fue preso en Lecumbrerri, durante sus años en la cárcel escribió “Los días y los años” donde relata los hechos del movimiento estudiantil.

Fue Premio Nacional del Periodismo en 1997 por su labor en la divulgación de la ciencia, además de ser un luchador de los derechos de los homosexuales y las víctimas del SIDA. Hay quienes lo catalogan como intelectual, a mi ese término no es de mi agrado, tal vez porque no termino de entenderlo, por eso yo mejor lo catalogo como un crítico.

Hombre de izquierda, pero que era extremadamente crítico, una especie de conciencia para los movimientos, personajes y partidos. Fueron públicas sus diferencias con el PRD, López Obrador, Carlos Monsiváis, el Subcomandante Marcos y Elena Poniatowska; y un crítico de lo que se habían convertido las manifestaciones del 2 de octubre, diferencias porque decía lo que analizaba y pensaba con libertad lo que opinaba.

En su último artículo escrito para Milenio habla sobre dos temas fundamentales: su disputa con Poniatowska y las marchas conmemorativas del 68 donde escribió contundentes opiniones.

Sobre las manifestaciones conmemorativas del 2 de octubre inició: “Escribo esta predicción la noche del 4 de agosto. Cuando se publique será domingo 2 de octubre. Habrá una manifestación de chavos que no saben qué es lo que «no se olvida» porque ya lo olvidaron o nunca lo han sabido. Habrá horda de vándalos robando, quemando, golpeando. Si no los detiene la policía serán infiltrados al servicio de la policía… Pero, si logran detener algunos, mágicamente se transformarán en «presos políticos», chivos expiatorios del vandalismo de los infiltrados por la policía”.

En cuanto a Poniatowska apuntó en ese mismo artículo “Hoy repiqueteará el teléfono de Elena Poniatowska, devenida experta y abrumada por preguntas que no sabrá responder, pero tendrá para cada una el debido cliché, el redondo lugar común que la hace adorable y linda”.

En la cárcel conoció a Elena Poniatowska (escritora del libro “Noche en Tlatelolco”) con quien tuvo una larga disputa pública y legal pues la acusó de usar sin autorización sus apuntes para escribir el famoso libro. Decía que además Poniatowska tergiversó en su libro frases que escribió en el suyo. Enumeró alrededor de 60 correcciones que debía hacer a la publicación. Lo que legalmente obligaron a las autoridades a que la escritora modificara en 1998. La opinión que tenía de la escritora se podía resumir en su siguiente frase: “poco a poco me resulta evidente su infantilización de cuanto tocara”.

Y terminó con la consigna que durante años impulsó pero ahora en forma de interrogante, “¿te habrán arrebatado la Medalla BELISARIO DOMÍNGUEZ, Gonzalo Rivas Cámara, que salvaste cientos de vidas a costa de la tuya?”

El decidió irse antes que la crónica enfermedad que lo aquejaba lo carcomiera, y sin hacer apología del suicidio (grave problema que aqueja nuestro estado) ejerció su libertar, no sin antes dejarle un mensaje a quienes creyó él han vivido de un movimiento que no conocieron pero explotan de tantas maneras que hasta se la creen.

 

Concretito

62 Aniversario de El Heraldo: Una felicitación, pero sobre todo agradecimiento a todo el personal de este medio de información, encabezado por Don Asunción Gutiérrez, que me da la oportunidad de expresar mis ideas, pero sobre todo que da la oportunidad a los aguascalentenses de tener un medio objetivo sin los apasionamientos coyunturales; por ello creo que es el periódico de las familias de Aguascalientes.