Por: Itzel Vargas Rodríguez

Se ha puesto a pensar, ¿Cuánta cantidad de información digital produce a diario? Imagínese en un día cualquiera, con sus respectivas actividades cotidianas, desde que se levanta hasta que se duerme, aquellos momentos en los que interactúa con alguna computadora o teléfono. Cada vez que usted manda un correo, una imagen o meme en su celular, comparte alguna nota interesante en Facebook o cualquier otra red social, en todos esos momentos, usted está generando información. Pues bien, esta pequeña parte conforma el enorme cúmulo de información que se tiene en Internet y que consolida el Big Data.
La tecnología y el internet han transformado nuestras vidas a niveles estratosféricos, eso es bien sabido. Pero ahora el Big Data puede ser un instrumento valioso y latente para ayudarnos en temas de negocios, posicionamiento de marcas, reclutamiento de personal o incluso hasta espionaje.
¿De qué forma? Pues bien, esa vasta información on-line generalmente se puede obtener de diversas fuentes, por ejemplo, de la información generada por las personas a través de sus plataformas de redes sociales y correo; a través de plataformas de transacciones de datos, como las de las cuentas bancarias; a través de las herramientas de tracking que son especialmente usadas en mercadotecnia y que refieren al seguimiento que se tiene online sobre campañas publicitarias realizadas o simplemente, el análisis de la cantidad de gente a la que hemos llegado con estrategias de comercialización; herramientas como los GPS que nos indican cómo llegar a determinados lugares también generan una enorme cantidad de datos o también de la ciencia aplicada a la biométrica en la que se generan por ejemplo, datos de escáneres de huellas o retina.
Esa enorme cantidad de datos, que cada día se masifica más y más, cada vez se posiciona como un elemento primordial y decisorio para la implementación de estrategias tanto de mercadotecnia o política y un sinfín de aplicaciones que puede tener de utilidad en nuestras vidas.
Para ser más específicos, podemos encontrar aplicaciones concretas como la de la herramienta “Taleo Social Sourcing” de Oracle, que es una plataforma que combina diversas redes sociales y que se usa al momento de reclutar personas. Introduciendo el nombre del candidato al puesto vacante en dicha herramienta, se podrá desprender instantáneamente todo su perfil, las fotografías que ha posteado y sus comentarios para con ello analizar si esta persona es viable o no al trabajo… ¡Uy! Para tener mucho más cuidado con lo que se postea en nuestras redes sociales ¿verdad?
Y justo recientemente el European Communication Monitor difundió una encuesta entre directores y profesionales de la comunicación en 43 países, en el que descubrieron que cerca de la tercera parte de los encuestados saben y reconocen que en este ámbito se encuentra la evolución de esta profesión, pues los algoritmos externos de motores de búsqueda o redes sociales inciden en el desarrollo de los intereses mercadológicos, de negocios, proyectos o ventas que se tengan.
Esto es sólo una muestra de cómo este ámbito se viene a posicionar como una necesidad en las corporaciones.
Increíble, que hablar de la utilización de cantidades estratosféricas de información, filtradas y ordenadas por algoritmos para apoyarnos en labores cotidianas y proyectos concretos, antes era algo inimaginable y ahora es algo necesario. Su aplicación es múltiple y universal, así como la cantidad de información en el mundo de la que podemos hacer uso, justo al alcance de unos cuantos clics.

itzelvargasrdz@gmail.com / @itzelvargasrdz