Saúl Alejandro Flores

Continuando queridos lectores con el viaje que les compartí a través de la historia de las aportaciones de distinguidos pensadores, inventores y científicos a través de la historia en el ámbito de la hidráulica, continuamos con la intención de que usted vea los avances en el sector agua, entonces volvamos a este viaje.

Destaca Galileo Galilei (1564-1642) quien estimuló los estudios de hidráulica experimental, defendiendo y perfeccionando matemáticamente las teorías de Arquímedes sobre flotación de los cuerpos y refutó la teoría de Aristóteles.

A partir de 1600, el desarrollo de las ciencias del agua fue más importante en hidráulica con grandes avances en la fase experimental, lo que permitió formular leyes que dieron muchas de las bases de la hidráulica moderna referente al movimiento del agua en canales, tuberías y flujo subterráneo. Personajes como Torricelli, Marriote, Pascal, Newton, Bernoulli, Manning, Darcy, Reynolds, Saint Venant, entre otros instituyeron leyes con métodos experimentales que hoy son básicas para la hidráulica.

En hidrología, entre 1600 y 1700 se intensificó el periodo de mediciones y el desarrollo de aparatos más sofisticados como pluviógrafos basculantes y correntómetros, para medir lluvias y velocidades del agua en ríos y canales, respectivamente.

Por otro lado el naturalista francés Pierre Perrault (1608-1680), midió sistemáticamente la lluvia y la escorrentía. Hizo sus estudios en la cuenca del río Sena y concluyó que alrededor de una sexta parte del agua que cae como lluvia y nieve es suficiente para generar el caudal del río.

El astrónomo inglés Edmond Halley (1656-1742) descubrió en 1682, el gran cometa que lleva su nombre. Pero entre 1686 y 1715, realizó importantes estudios sobre la evaporación en el mediterráneo, aclarando los conceptos del ciclo hidrológico en relación con la evaporación del agua en los océanos y finalmente explicando el gran fenómeno del equilibrio de los mares, los océanos producen el 90% de la evaporación del globo terráqueo.

En el caso mexicano, dentro el siglo XIX en Aguascalientes se tuvo un avance en la aplicación de ciencia y medición: ya que los primeros registros metódicos y confiables que se tiene conocimiento fueron elaborados por Miguel Velázquez de León en la época de la República Restaurada. Él era un antiguo profesor del Colegio de Minería, destaca por que instaló en su hacienda de Pabellón un observatorio en el que durante varios años llevó un cuidadoso registro, no sólo de la precipitación pluvial sino también de la temperatura y los rendimientos de los cultivos.

A principios del siglo XX, específicamente a partir de 1930, la disponibilidad sistemática de datos hidrométricos y climáticos se hace más evidente, lo que generó un acopio de información que a su vez estimuló a los hidrólogos a usar métodos estadísticos, para su interpretación y extrapolación.

Desde 1930 hasta 1970, aproximadamente se dan las bases científicas de la hidrología (Sherman, 1932, el hidrograma unitario; Richards, 1931, las ecuaciones del flujo subterráneo; Horton 1933, la Teoría de la infiltración y en 1945 el análisis de la red de drenaje de cuenca; Gambel, 1941, propone la aplicación de las leyes de valores extremos de los estudios hidrológicos). Sin embargo, lo que marcó la evolución de la hidrología fue la incorporación de la tecnología digital. Esto significó para la hidrología la posibilidad de simular mediante modelos matemáticos, condiciones y situaciones de eventos naturales cuya secuencia y magnitud no necesariamente se habían registrado en el pasado.

A finales del siglo XX aparece un componente de suma importancia que es la calibración que valida los datos reales, a lo anterior se suma la tecnología satelital que permite conocer los eventos en tiempo real, pero vale la pena detenerse aquí, ya que no basta tener la información, es necesario contar con profesionales capaces de hacer un uso inteligente de la misma. Todas las tecnologías ayudan a analizar volúmenes de datos, pero estos datos deben ser recolectados de manera adecuada mediante medición, procesamiento y análisis sistemático de la información, con el fin de obtener resultados confiables al hacer uso de la tecnología digital. Se requiere establecer una política hídrica que permita concretizar y obtener resultados óptimos con la aplicación precisa de la tecnología.

En este sentido la propuesta partiría de diseñar lo que he mencionado en varias ocasiones en este espacio como una arquitectura institucional del agua basada en: a) consolidar un marco normativo y regulatorio, b) establecer una política hídrica y c) diseñar un sistema estatal del agua con su respectiva réplica en cada municipio. Lo anterior consiste en diseñar una ley del agua propia para Aguascalientes y su correspondiente reglamentación, con su apartado regulatorio, en el que se establezcan mecanismos, directrices, objetivos y estrategias que permitan resolver los problemas del sector agua, implementando una eficiente gestión y administración del agua bajo un soporte institucional, además de transitar de la cultura del agua a una cultura hídrica. Del mismo modo se requiere la implementación de un sistema estatal considerado como el conjunto de políticas, programas, proyectos, estrategias, acciones, para coordinar el desarrollo hídrico del estado, como un instrumento rector de la política hídrica estatal, con ello se tendría una coordinación eficiente y puntual de la política hídrica en el estado, teniendo como componente los consejos locales de usuarios y un consejo estatal del agua, siendo una representación social, pública y privada, simplemente hacer factible la gobernanza. Otro componente debe ser la incorporación de los indicadores de huella hídrica y la implementación del comercio de agua virtual. Finalmente, contar con una planeación del sector agua, generando innovación y diseño de políticas y modelos de gestión eficiente del recurso, garantizando por supuesto la preservación del recurso hídrico.

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