En Aguascalientes, el acoso callejero cuenta con carta de naturalización, se ve como una actividad normal a pesar de que genera graves daños a las mujeres, revela una investigación de la UAA y el CIDCE que afirma además que se carecen de políticas públicas con perspectiva de género.

De acuerdo a los resultado de la investigación “Libres y Seguras: Aguascalientes Acoso Callejero”, el hostigamiento hacia las mujeres se da en los camiones urbanos con mayor frecuencia al grado que cobra, según el estudio, el grado de “alarmante” pues se ha convertido en el sitio preferido de quienes buscan acosar a las mujeres.

“En el transporte público se debe sensibilizar a los operarios sobre el acoso, pues en reiteradas ocasiones éste se efectúa dentro de las unidades, además de que se propone incorporar a más mujeres como choferes para frenar esta problemática.

Precisó, además, que en la mesa de organizaciones feministas, fue detectada la inexistencia de políticas públicas para sancionar el acoso, el cual, se está presentando fuertemente en mujeres con diferentes preferencias sexuales, por lo que se buscará, reconocer y respetar la diversidad sexual en espacios públicos y generar políticas públicas.

Ayer, fueron presentados durante una conferencia de prensa los resultados de investigación y mesas de trabajo del foro “Libres y seguras. Aguascalientes sin acoso callejero”, en el que participó el departamento de Trabajo Social, el Centro de Investigación, Desarrollo, Capacitación y Emprendimiento (CIDCE), la organización Tlanemani y más de 20 organizaciones de la sociedad, en el que especialistas se reunieron en 10 mesas de trabajo para aportar información relevante para regular y erradicar el acoso callejero.

En dichas mesas, los especialistas abordaron ejes fundamentales como el estudiantil, educación, jurídico, políticas públicas, sociología y trabajo social, vivienda y urbanismo, organizaciones civiles feministas, seguridad pública, psicología, así como el servicio público.

María Zapopan Tejeda Caldera, jefa del departamento de Trabajo Social de la UAA, indicó que en la mesa de vivienda y urbanismo se encontró como principal problemática una falta de planeación con perspectiva de género, pues se detectaron espacios inseguros en la periferia de la ciudad, esto debido a poca iluminación, por lo que es necesario fortalecer la vigilancia en parques, jardines, puentes y camellones para evitar el acoso callejero.

Asimismo, precisó que es fundamental generar una planeación urbana que permita una movilidad segura, implementar una mayor vigilancia y capacitar a los cuerpos policiacos sobre la perspectiva de género y acoso sexual hacia las mujeres.

En cuanto a la mesa de servidores públicos, se detectó que el acoso callejero está naturalizado, por lo que se buscará crear el instituto de equidad de género, en el que se puedan dar talleres a escuelas y dependencias gubernamentales, creación de un número de emergencia para atender casos, sancionar administrativamente dicha práctica, así como sensibilizar al personal que recibe denuncias y quejas.

La jefa del departamento de Trabajo Social precisó que en la mesa de seguridad pública se halló como principal problemática el acoso por la vestimenta, la persecución, y la negligencia en las instituciones, por lo que se pretende educar y concientizar en todos los niveles a través de talleres, pláticas, capacitación y elaboración de políticas públicas que prevengan esta problemática.

En su momento, Cynthia Karina Barba Macías, fundadora de Tlanemani y coordinadora general de esta campaña, comentó que en la mesa estudiantil se visibilizó como el principal problema los actos de exhibicionismo, por lo que se propuso legislar para garantizar que se tipifique como delito y se sancione; incrementar la seguridad en las calles; así como fomentar valores y el respeto en instituciones y espacios públicos.

Finalmente, en la mesa de sociología y trabajo social se encontró que la principal problemática es la naturalización e indiferencia ante el acoso callejero, teniendo como propuesta una campaña de sensibilización e información con spots en radio, televisión e Internet; pláticas para estudiantes de primaria y secundaria, así como sensibilización a servidores públicos a través de testimoniales.