Al conmemorarse el día del Maestro, mañana domingo, “pidamos por todos los trabajadores de la educación, para que ejerzan con responsabilidad la tarea que tienen en la sociedad. Tal tarea no es un trabajo, sino una vocación que genera una relación en la que cada maestro debe sentirse enteramente implicado como persona, para dar sentido a la tarea educativa hacia los propios alumnos”, recomendó el obispo José María de la Torre.

Dijo que ser maestro hoy en día, es una gran responsabilidad y una misión seria y trascendente, que sólo una persona madura y equilibrada puede realizar, pues formar personas sólidas, capaces de colaborar con los demás y de dar un sentido a la propia vida, es una gran misión.

Declaró que la educación actual no despliega los mejores valores de los jóvenes y los niños; no les enseña caminos para superar la violencia, ni para llevar una vida sobria y adquirir actitudes, virtudes y costumbres, que darían estabilidad a su futuro hogar, convirtiéndolos en constructores solidarios de paz y del futuro de la sociedad.

Además, el prelado mencionó que la superación de la violencia en el estado y municipio, sólo será posible con el hábil uso de herramientas que se consiguen con la educación y que capacitan para hablar un lenguaje de paz.

Estas herramientas son: el testimonio, la fuerza moral, la razón y la palabra.

“Si queremos responder al mal con la fuerza del bien, debemos propiciar una educación para la paz. Educar, hoy, es el mayor reto para construir la paz, por ello, animo a todos los maestros a renovar su pasión por el hombre en su proceso de formación y ser testimonios de vida y de esperanza; al formar a las futuras generaciones, les expresamos nuestro amor, particularmente a los niños, adolescentes y jóvenes. Tal amor, pide buscar para todos el mayor bien”.

Finalmente, felicitó y envió bendiciones a todos los Maestros.