Las campañas políticas se caracterizan por el caudal de promesas que hacen los candidatos y los pactos que implantan en cada lugar, lo que supone que es una razón más que suficiente para que los ciudadanos acudan a las casillas, sin embargo más importante sería que de cada mitin o reuniones en corto informaran la importancia que tiene el voto como la principal herramienta de la democracia.

Cuando la mayoría de los inscritos en el Padrón Electoral sean activos participantes en las elecciones significará que los abanderados hicieron bien su papel, que supieron convencer y que, como representantes del pueblo, sabrán responder a la confianza que se ha depositado en ellos.

Para el próximo 5 de junio están convocados 879,695 electores, por lo que es necesario que desde ahora se haga el esfuerzo por atraer su atención y sean los menos que se queden en casa, y el mejor camino es que perciban en cada mensaje que hay fundamentos y razones sólidas para esperar que habrá solución a los asuntos que tiene como sociedad.

Un dato de suyo interesante fue el que aportó el vocal estatal del Registro Nacional de Electores, Felipe Reyes Romo, que 16,875 ciudadanos se inscribieron entre el 1 de septiembre de 2015 y el 15 de enero de 2016, a los que se agregan 2,123 reincorporados al padrón, lo que significa cerca de 20,000 nuevos electores para junio que debe ser atraídos por los abanderados.

Está claro que no es fácil instruir en materia electoral y menos vencer inercias y hábitos arraigados, pero tienen que hacer todo lo que esté de su parte para que en esta ocasión sea un mayor número el que participe en la fiesta cívica. Seguramente que una vía podría ser, en primer lugar, aceptar que hay demasiadas cosas que resolver y más allá de buscar culpables es menester que se proponga una solución viable, que podría chocar con las acciones en marcha e incluso romper paradigmas, pero si no hay otra forma se debe entrar en ese terreno.

Los reporteros que cubren las fuentes gubernamentales, sean federales, estatales o municipales, son testigos de las actividades diarias de cada titular, conocen qué hacen, cuánto se invierte, los beneficios que aporta una obra o un servicio y qué hace falta, por lo que llegadas las campañas para la renovación de poderes están ante un escenario inmejorable porque les permite comparar lo que se llevó a cabo y qué se necesita. Por ello están convencidos que son justos los reclamos de la sociedad, sea por falta o insuficiencia de servicios públicos, de las obras que se ofrecen y no se cumplen o de la inseguridad.

El ciudadano necesita creer en quienes serán su próximo gobernante y miembros del Congreso y los cabildos, para ello se deben alejar de la retórica y ofrecer lo que realmente puedan cumplir, que luego no salgan con pretextos o le echen la culpa a otros por lo que fueron incapaces de hacer. Que si una obra no se puede concretar porque no habrá recursos, o es inviable por razones jurídicas, se diga y no que quede como un compromiso, a sabiendas que no será posible. Querer captar votos con ofrecimientos falsos o inciertos se vuelve un búmeran que en algún momento regresa a cobrar la factura.

En apariencia el ciudadano se resigna cuando lo engañan, sin embargo las circunstancias actuales son totalmente distintas a las del pasado reciente, al estar más informado, ser más actuante y más exigente, tiene a la mano los medios de comunicación tradicionales y las redes sociales y cada vez son más los que sin temor salen a decir su verdad y a exigir una respuesta, entonces es elemental que las campañas se ciñan a lo que puedan hacer en los próximos seis o tres años. Está en cada uno de los candidatos – hombres y mujeres – romper estos lazos y que de comienzo una era en la forma de hacer política electoral.

TAXISTAN EXIGEN AUMENTO

Vinculado con el apartado anterior, es la hora de escuchar el clamor de los taxistas, que desde el sexenio pasado han solicitado un aumento a las tarifas, lo que en su momento se prometió pero en lugar de cumplirles vinieron las amenazas que todo aquel que no esté de acuerdo puede regresar la concesión.

Es de sobra conocido las exigencias que tienen para poder trabajar y tal vez es el único gremio en el estado más exigido y vigilado, al que se le supervisa periódicamente el estado de los vehículos, que no pasen del modelo fijado y que cuente con las verificaciones, etc., al mismo tiempo que hasta el año pasado tuvieron que soportar las alzas mensuales a la gasolina, lo que indefectiblemente mermó los ingresos, tanto del chofer como del propietario de la unidad.

Se les ha informado que en lo que resta de esta administración no habrá incremento a las tarifas, lo que no obsta para que insistan, por lo que sólo les quedará recurrir a los candidatos al gobierno del estado para que atienda su petición.

En función de ello no está por demás recordar lo que se ha comentado Con Usted, que una forma de terminar con este problema cíclico, que enfrentan no sólo los taxistas sino los camioneros de los urbanos y las combis, podría ser que el alza sea cada año de acuerdo al porcentaje determinado a los salarios mínimos, de manera que ya no tengan que esperar la benevolencia del mandatario en turno sino que por ley se les adjudique, al mismo tiempo que los usuarios sabrían que a partir de enero subirá el pago en dicha proporción.

Con lo anterior se acabaría el desfase que presenta el servicio y los concesionarios podrían hacer planes de reparación o renovación de vehículos en base a lo que ingresará, dejando atrás las circunstancias por las que hoy pasan, que los obligan a solicitar créditos con un ingreso cada vez más empequeñecido.

HGZ-3 ABRIRÁ SIN DEMORA

Un punto a favor del Instituto Mexicano del Seguro Social es el anuncio-compromiso que hizo el delegado estatal Diego Martínez Parra, que el Hospital General de Zona Número 3, que se construye en el municipio de Jesús María, abrirá sus puertas en cuanto esté equipado.

Esto es importante subrayarlo porque una antigua costumbre en el país es terminar ese tipo de obras y esperar hasta un año o más para que funcione, lo que esta vez no ocurrirá, al citar el funcionario que el IMSS está conciente que “la operación de esta infraestructura debe darse de manera inmediata a la conclusión de las instalaciones” con lo que habrá una disminución en los problemas que presenta la demanda de servicios.

Otro beneficio que generará el nuevo nosocomio es que, además de estar garantizados los recursos para el equipamiento, se contratará al personal, que representa más de 1,300 plazas, tanto para el hospital como de la Unidad de Medicina Familiar (IMF) Número 12, que se ubicará en Villas de Nuestra Señora de la Asunción, obras que deberán estar en marcha a principios de 2017.

Como se ha mencionado en este espacio, el crecimiento del empleo no ha ido a la par de la infraestructura del Seguro Social. Tan sólo en los últimos cinco años se tiene 66,000 nuevos empleos, lo que significa alrededor de 264,000 nuevos asegurados, por lo que se requerían dos hospitales para atenderlos, de ahí que apenas se inaugure el Número 3 se deben iniciar gestiones para tener otro que sea más grande y permita acoger a una parte de ellos y a quienes se incorporen al mercado del trabajo a partir del año próximo.

Por ahora se trabaja con lo que está a la mano y con mucha imaginación, creándose varias acciones. Martínez Parra reconoce que crece la demanda en urgencias y consulta externa, por ello “estamos innovando programas para atender el primer nivel con la creación de unifila para atender sin cita y atención durante los fines de semana y el programa de receta resurtible. En el segundo nivel de atención estamos atendiendo a enfermos crónico-degenerativos a domicilio”.