José Luis Adriano
Agencia Reforma

Hace nueve años salí de secundaria, pero ahí estaba, tan emocionado como el  grupo de estudiantes de primer año de la Escuela Secundaria No. 1 César A. Ruiz (ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de México), listo para vivir en directo la experiencia de Google Expeditions, un programa de Google con el que las escuelas utilizan la realidad virtual para la educación.
Juan De Luca, partner de Google Education, guió la excursión. Todos teníamos un Google Cardboard, los lentes de cartón de la empresa para ver contenidos de realidad virtual, y dentro de ellos un teléfono inteligente.
De Luca nos indicó que debíamos estar sentados y que si nos mareábamos, podíamos quitarnos las gafas. Una vez instruidos, el viaje por el mundo comenzó.
Apareció frente a nuestros ojos el Taj Mahal, tal y como si estuviéramos parados frente a él. “¡Tiene un alberca!”, dijeron algunos alumnos, y Juan procedió a explicar los puntos de interés del lugar. Después visitamos la Muralla China y, a continuación, el Coliseo Romano.
Además de las gafas y los smartphones, el kit de Google Expeditions tiene una tableta Android con más de 150 sitios instalados, que el profesor administra, así como un ruteador que crea una red inalámbrica local donde todos los equipos se conectan. No es necesario que la escuela tenga internet.
Actualmente, el proyecto se encuentra en su prueba Beta en nueve países, entre ellos Estados Unidos, Australia, Brasil y Singapur. En México, comenzó la primera semana de marzo, después de una convocatoria lanzada en febrero,en la que participaron escuelas de diferentes estados del País.
“Hemos estado en Guerrero, Guadalajara, en el Estado de México y en la Ciudad, y ya 15 mil alumnos mexicanos hicieron expediciones. Estamos incluyendo escuelas privadas, públicas y  escuelas en comunidades indígenas, tratamos de escuchar las diferentes perspectivas”, explicó Florencia Bianco, gerente de Comunicación para Google en América Latina.
El profesor puede marcar los puntos de interés de la imagen de 360 grados y apuntar a un lugar concreto que quiere que los alumnos observen. También sabe dónde está cada uno de sus estudiantes para evitar distracciones durante los recorridos virtuales.
Algunos de los profesores presentes compartieron sus preocupaciones sobre el programa, como el mal cuidado que los alumnos podrían dar a los dispositivos. Una maestra, que no quiso compartir su nombre, destacó las tabletas del Gobierno, que les fueron entregadas a sus alumnos recientemente, y que actualmente no están en buenas condiciones.
Esta clase de opiniones forman parte de la información que Google recopilará durante el periodo de prueba para mejorar la herramienta antes de incorporarla a las escuelas. Cuando el programa sea lanzado públicamente, la aplicación estará disponible sin ningún costo.
Lo admito. Al final de la expedición, no pude más que sentir una punzada de envidia por las clases de los niños en el futuro cercano.