Resulta común que dentro de los atractivos a conocer en numerosas ciudades se incluyan bibliotecas que, además de resguardar tesoros bibliográficos, suelen agregar la valía de admirables construcciones.

Digna de un país
La Biblioteca Nacional, fundada en 1867, parte de la UNAM, se encarga de salvaguardar y preservar la memoria bibliográfica de México. Es el máximo repositorio bibliográfico del País: su acervo resguarda y conserva más de un millón 250 mil libros y documentos.
Además de la Sala de Consulta, cuenta con espacios creados entre 1959 y 1982: como la Fonoteca, Mapoteca, Iconoteca, Videoteca, la salas de Tiflológico y Materiales Didácticos. Su Fondo Reservado es el más importante de México y tiene como objetivo primordial preservar y organizar las colecciones de la Biblioteca Nacional que, por su rareza, ejemplares limitados o valor, requieren de cuidados especiales para su resguardo.
La Biblioteca Nacional se localiza en el Centro Cultural Universitario en un magnífico edificio y ofrece el servicio de visitas guiadas para dar una idea de sus colecciones, sus servicios y la forma de acceder a ellos.

Orgullo poblano
En 1646 el obispo de Puebla, Juan de Palafox y Mendoza, donó su biblioteca personal de 5 mil volúmenes a los colegios tridentinos para la formación del clero y de la sociedad poblana.
Más de un siglo después, hacia 1773, otro obispo de Puebla, Francisco Fabián y Fuero, estableció la nave principal de 43 metros de longitud de la Biblioteca Palafoxiana con dos pisos de fina estantería de ayacahuite, coloyote y cedro. En el siglo 19 se construyó el tercer nivel.
El acervo se fue incrementando gracias a donaciones de otros obispos y la incorporación de las bibliotecas de los colegios jesuitas. Actualmente cuenta con 45 mil 059 volúmenes de cinco siglos.
Su mobiliario donado a principios del siglo 18 es una muestra de la extraordinaria carpintería poblana de la época. Al fondo de la biblioteca, un retablo dorado enmarca la pintura de la “Virgen de Trapani”, rematado por una pintura de Santo Tomás de Aquino.
Es una de las primeras bibliotecas publicas del continente americano. En 1981 se declaró como Monumento Histórico Nacional y en el 2005, su variedad y riqueza bibliográfica le mereció el título de Memoria del Mundo por la UNESCO.

Con raíz presidencial
La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos fue creada en 1800 para acopiar libros necesarios para los congresistas. En 1814 las tropas inglesas quemaron y saquearon la naciente biblioteca. Para compensar la pérdida, Thomas Jefferson ofertó su biblioteca con 6 mil 487 obras, una de las más importantes del país y que integraba obras de materias muy diversas. El acervo fue adquirido como semilla del proyecto y actualmente ocupa un lugar especial en la biblioteca.
En 1886 el congreso autorizó la construcción de un nuevo edificio encomendado a los arquitectos John L. Smithmeyer y Paul J. Pelz. El interior incluyó esculturas y pinturas de más de 50 artistas norteamericanos.
El edifico se inauguró en 1897 como “la más grande, cara y segura biblioteca del mundo”. En 1980 el edifico se bautizó como Thomas Jefferson y recibe visitas de todo el mundo.
La biblioteca cuenta con tres edificios que albergan casi 37 millones de libros en 470 idiomas, 68 millones de manuscritos, mapas, partituras, grabaciones, fotografías y colecciones diversas. Diariamente se incorporan 10 mil nuevos libros y objetos.

La victoria de Australia
En 1854 se abrió en Melbourne la primera biblioteca pública de Australia, una de las primeras gratuitas del mundo para fortalecer a su sociedad con este intento de “universidad del pueblo”. La Biblioteca Estatal de Victoria fue una manera de contribuir a la construcción de una comunidad basada en el conocimiento y la creatividad, para elevar la calidad de su vida.
La biblioteca se comprometió desde sus orígenes con el patrimonio cultural e histórico, misión que continúa hasta la actualidad. Cada año se incorporan 70 mil nuevos artículos patrimoniales y se avanza con un vanguardista programa de digitalización.
Uno de los principales orgullos de esta biblioteca es la recepción de dos millones de visitas al año y más de 4 millones de consultas en línea.