José de Jesús López de Lara
Fotos: Julián David Torres Martínez

Una horrible muerte sufrió una adolescente de 15 años, que se suicidó al arrojarse por la ventana de un tercer piso del edificio donde estudiaba.
La tragedia se registró el lunes por la tarde, en la avenida López Mateos y casi esquina con la calle 16 de Septiembre, en el Barrio de El Llanito.
Quien sufrió una muerte violenta, fue la joven estudiante Juana Ángela, de 15 años, quien vivió en la colonia San Pablo.
Ella estudiaba en una preparatoria del INEPJA, que se ubica en un edificio de la avenida López Mateos y casi esquina con la calle 16 de Septiembre, en plena Zona Centro de la ciudad.
El lunes poco antes de las 13:00 horas, la jovencita se arrojó por la ventana de un tercer piso del edificio donde se localiza la preparatoria donde estudia.
La estudiante se precipitó desde una altura de poco más de 8 metros, por lo que al golpearse la cabeza contra la banqueta, murió casi de manera instantánea.
Algunos compañeros de clases que se percataron de la tragedia, sufrieron crisis nerviosas por la impresión.
Al lugar de los hechos llegó inicialmente un paramédico de Bomberos Municipales en una motocicleta del Grupo Centinela. Sin embargo, al revisar a la jovencita, se dio cuenta de que ya había muerto.
Minutos después llegaron ciclopolicías y patrullas de la Policía Preventiva y de la Policía Vial, así como la ambulancia ECO-340, cuyos paramédicos confirmaron la muerte de Ángela.
Una vez que la escena del suicidio fue acordonada, llegaron a iniciar las investigaciones correspondientes los agentes del Grupo Homicidios de la PME, personal de la Dirección de Investigación Pericial y el agente del Ministerio Público de Hospitales.
En la escena fue localizada una hoja que tenía escrito un mensaje póstumo que textualmente decía: “Mamá, a veces deseo no haber nacido. Los quiero. Ángela. 07/11/16.
Se desconocen las causas por las cuales la jovencita tomó la fatal decisión de quitarse la vida.
Sus compañeros de clases comentaron haber observado que únicamente salía del salón y se dirigía al tercer piso, pero ignoraban los planes que llevaba en mente.
Aparentemente, la joven subió a una silla y brincó por la ventana, precipitándose desde una altura de casi 8 metros.
Una mujer que caminaba por la banqueta de la avenida López Mateos, observó el momento en que la jovencita caía brutalmente sobre el pavimento. Asegura, que trató de ayudarla y observó que aún estaba viva, aunque tenía problemas para respirar.
Para cuando llegó la motocicleta con un paramédico del Grupo Centinelas de Bomberos Municipales, la jovencita ya había muerto.
Al sitio de la tragedia llegaron los papás de la jovencita, quienes sufrieron una crisis emocional y se requirió que fueran atendidos por paramédicos del ISSEA.