En dos ocasiones consecutivas intentaron extorsionar a madre de familia. Primero, con el cuento de entregar análisis clínicos a su esposo; luego, con la farsa de que su hija estaba secuestrada.
Aunque la señora no cayó en el engaño, optó por dar parte a la Policía Estatal para que tomaran conocimiento de los hechos. También la orientaron sobre qué hacer en caso de recibir más llamadas.
Los estatales llegaron al domicilio de la afectada; les dijo que le llamaron del número 44 927 353 77. El sujeto se ostentó como un tal doctor Flores y le pedía el número telefónico de su marido para entregarle los resultados de unos análisis, situación en la que no cayó al colgar la llamada. De inmediato dedujo que era un engaño.
Minutos después, el segundo intento. Le marcaron del número telefónico 8188594139 y en esta ocasión escuchó la voz de una mujer que gritaba pidiendo auxilio: “mamá ayúdame…”. La señora no reconoció la voz y colgó. Ya estaba enterada que esto suele ser usado por los extorsionadores, sin embargo, el hecho de que recibió dos llamadas la orilló a notificar a la Policía Estatal para mayor seguridad.