Heriberto Alcalá Guerrero

Banda de asaltantes asestó nuevo golpe en la zona norte de esta capital. Con lujo de violencia y de manera relampagueante, dos sujetos se apoderaron de 300 mil pesos en efectivo. No fueron detenidos.
Las víctimas en turno resultaron ser dos empleados de una constructora. Minutos antes habían retirado la fuerte suma de un banco; en vano intentaron oponer resistencia. Cuando los asaltantes exigieron el efectivo, ambos respondieron que nada portaban. Entonces empezaron a golpearlos advirtiéndoles que sabían del dinero, buscaron en la cajuela y ahí lo encontraron.
El robo a mano armada ocurrió alrededor de las 13.00 horas. Los dos empleados de la constructora arribaron a la institución bancaria ubicada en avenida Independencia y Aguascalientes. Efectuaron el retiro de 300 mil pesos en efectivo y lo guardaron en una bolsa. Se presume que antes de salir del banco, ya estaban en la mira, habían sido elegidos por la banda. Los delincuentes siguen infiltrándose entre clientes y empleados bancarios, de tal forma que obtienen la información suficiente para no actuar con improvisaciones. En lo que cabe, van a lo seguro.
Los ofendidos salieron del edificio y colocaron el dinero en la cajuela. Al parecer como medida de seguridad aunque, para ese instante, ya eran blanco de los hampones. Obvio, ellos no lo sabían pero por aquello de las dudas.
Después se dirigieron a otra cercana sucursal bancaria con el fin de efectuar otros trámites. Estacionaron su auto frente al fraccionamiento Pulgas Pandas y cuando descendían, fueron abordados por dos sujetos desconocidos, los amagaron con arma de fuego y en tono amenazante exigieron el dinero.
Momentáneamente ambos trabajadores se quedaron atónitos y no era para menos. Reaccionaron con la negativa, respondieron que ellos no cargaban dinero. En ese instante se confirmó lo de la información previa, uno de los delincuentes les dijo que sabían perfectamente que retiraron la fuerte suma de efectivo. Para dejarles en claro que no estaban bromeando, empezaron a golpearlos.
Abrieron la cajuela, revisaron y lograron encontrar la bolsa con el dinero. Fue suficiente para los sujetos armados, ya no golpearon a las víctimas y tampoco les dispararon, ese no era el esencial objetivo sino el dinero. Tenían en sus manos los 300 mil pesos, esa parte del golpe estaba consumada y dieron paso a la fuga.
Los afectados no quedaron atados ni amordazados, tampoco los encerraron en algún sitio. Esto propició que de inmediato llamaran al servicio de emergencia y la reacción policial fue en el acto. Acordonaron la zona, hubo movilización de patrullas de un lado a otro pero el único resultado positivo fue para los hampones, lograron escapar.