Los últimos dos incendios registrados en la “Mezquitera La Pona” se generaron intencionalmente por los propietarios del predio, de acuerdo con los peritajes que fueron realizados por la dependencia federal, afirmó el delegado de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Vicente Díaz Núñez.
Aun cuando se haya realizado una quema controlada que posteriormente se salió de control, el marco legal establece que el surgimiento de estos siniestros provoca que haya una condicionante para negar el cambio de uso de suelo para el desarrollo de un fraccionamiento o cualquier otro proyecto, enfatizó.
“Es muy probable que las últimas dos quemas se hayan realizado con dolo, así lo establecimos en el peritaje. En el último incendio se comprobó claramente que fue intencional y solo queda revisar si se hizo con el fin de regenerar la flora, o se buscaba devastar la vegetación”.
El funcionario señaló que estos siniestros implican la probable imposición de sanciones hacia los responsables por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), sin considerar que hubiese o no dolo por parte de los dueños.
Díaz Núñez subrayó que se trabaja en la valoración de los daños sufridos en el predio, para notificarlo a Profepa y que a su vez emita un dictamen de sanción, anticipando que existen una serie de agravantes que conducen a la negativa de cambio de uso de suelo por los siguientes 20 años.
Manifestó que el mezquital de “La Pona” cuenta con dos categorías de protección: mediante la figura de bosque urbano, y como área prioritaria para la conservación ecológica, establecidas mediante declaratoria formal por el Congreso del Estado, así como por la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable.
Consideró que los mezquites que sufrieron afectaciones junto con la superficie de pastizales tienden a recuperarse con facilidad, por lo que resulta ilógico que el objetivo de la quema fuera la renovación de la vegetación, ya que el predio no tiene un uso de suelo que justifique la acción de quema controlada.