El hallazgo de unos cráneos humanos en un contenedor de basura, provocaron una intensa movilización policiaca y de personal de la Dirección de Investigación Pericial.
Luego del susto y la sorpresa que provocó dicho hallazgo, se determinó que se trata de dos restos óseos humanos que corresponden a un hombre y a una mujer, pero que aparentemente eran utilizados para uso académico.
A temprana hora del lunes, fueron descubiertos dos cráneos humanos junto a un contenedor de basura ubicado en la avenida Paulino N. Martí y esquina con la calle Pozo de la Plata, en el fraccionamiento Pozo Bravo.
Lo anterior provocó una impresionante movilización de policías preventivos y agentes de la Fiscalía General del Estado.
Al lugar del hallazgo llegaron agentes del Grupo Homicidios de la PME, personal de la Dirección de Investigación Pericial y el agente del MP de Hospitales.

DESCARTA FISCAL, RELACIÓN CON DELINCUENCIA ORGANIZADA

Horas más tarde, el fiscal estatal, Óscar González Mendívil, informó que los restos óseos encontrados junto a un contenedor de basura, ya habían sido analizados por elementos de la Dirección de Investigación Pericial.
Se confirmó que se trataba de dos cráneos humanos, uno de ellos corresponde a un hombre de más de 50 años y otro a una mujer de más de 40 años y menos de 50 años.
Sin embargo, descartó que se tratara de restos de personas que hubieran sufrido alguna muerte violenta en fecha reciente.
De acuerdo con los resultados preliminares de los análisis morfológicos a los que fueron sometidos, los restos óseos tienen una antigüedad de aproximadamente 10 años.
No se les encontró huellas de violencia y sobre todo, estaban preparados con químicos, por lo que todo apunta a que eran utilizados en actividades académicas.