Josemaría León Lara Díaz Torre

Existen ciertas normas de conducta, las cuales no están escritas en ningún lugar pero por tradición son obedecidas por un muy reducido número de personas. No es otra cosa más que la tradición que se sigue al terminar un periodo presidencial; pues históricamente se espera que una vez que el sujeto en cuestión se convierte en expresidente, se conduzca en un perfil bajo y que no haga públicas sus opiniones, o al menos no de manera pública y abierta.
Una vez que se ha llegado a tocar la cima de la máxima magistratura del país, se espera que tras el periodo de seis años, el sujeto en cuestión regrese al grado mínimo de normalidad que se pueda alcanzar. Se supone que las cosas deben ser así, pero en este país siempre existe un caso que va más allá de lo que se acostumbra, pues dentro de lo que en ocasiones pareciere absurdo, México nunca nos deja de sorprender.
Nadie puede negar que Vicente Fox fue el mejor candidato a la presidencia que ha tenido este país en décadas; lo que sí es cuestionable es la manera en que se condujo como presidente de la república. En esta ocasión no es precisamente lo que nos importa, ya habrá otra ocasión para realizar un breve análisis de lo que fue la presidencia de Fox. A lo que pretendo llegar con esta breve pero clara introducción, es que Vicente Fox no ha seguido al pie de la letra el pacto de ser expresidente de México y permanecer en las penumbras.
Cierto es que Fox fue un presidente atípico, como también ha sido un ex presidente fuera de lo común. Si algo lo ha caracterizado en su andar por la vida pública nacional, es que se ha dedicado quizá de manera no intencional, por romper los esquemas y el ser políticamente correcto. Y todo parece indicar que a la fecha, esto es cada vez más notable, más se presenta la duda más allá de la crítica, al menos está haciendo algo que nadie más hace.
Con la llegada de las nuevas tecnologías y sobre todo de las redes sociales, la interconexión del mundo es una realidad innegable. Ahora bien, esto puede ser un arma de dos filos, pues no todo lo que sucede o se publica en la red, significa que sea cierto y que influya de manera positiva para los usuarios. Lo que sí es verdad, es que las redes sociales, han servido como la plataforma para que muchas voces que en el pasado no podían expresarse, ahora lo puedan hacer y a nivel mundial.
El expresidente Fox en los últimos meses se ha visto verdaderamente activo en las plataformas digitales, haciendo críticas directas al actual presidente de los Estados Unidos, a sus propuestas y a su gobierno… pero sobre todo, ha pretendido defender la honorabilidad del pueblo mexicano, aunque sea desde su modesta trinchera; algo que corresponde por derecho a otros y no lo han hecho.
Y aunque por protocolos internacionales, la cancillería se ha encargado de hacer una defensa un tanto escueta, a muchos les parece que no es suficiente. Ahí es donde surge don Vicente Fox, que aunque no es de la manera más ortodoxa posible, hace su lucha al defender a México del bully que es Donald Trump.

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@ChemaLeonLara