Las empresas “patito” dedicadas a la distribución de gas LP, son las que ponen en serio riesgo la vida e integridad de los consumidores, consideró Pedro Gutiérrez Romo, presidente del Consejo de Administración de Central de Gas.
Ante ello, pidió una mayor vigilancia y supervisión por parte de la Profeco, para que verifique el tema de la seguridad en este tipo de empresas, muchas de ellas de reciente instalación y de las que se desconoce prácticamente todo.
Explicó que las empresas serias están perfectamente reguladas y se cuenta con un programa de reposición de cilindros; “se revisa la base del cilindro, que es donde lleva la mayor acumulación de líquido y en donde se pican más rápido, así como las válvulas, porque los consumidores las aprietan de más. Cada cilindro se revisa y se deshecha los que de plano ya agotaron su vida útil”.
Desafortunadamente, muchas personas llevan sus cilindros a estaciones de carburación en donde se los rellenan, pero ahí no hay ningún proceso de verificación, por lo que recomendó a quienes hagan este tipo de prácticas, asegurarse de vez en cuando que los cilindros son sometidos a revisiones para que estén aptos para ser empleados.
Respecto de una explosión ocurrida el mes pasado en la colonia Rodolfo Landeros y en donde una persona perdió la vida, Gutiérrez Romo aseguró que el 99% de las explosiones por acumulación de gas LP que ocurren en domicilios o comercios, “no es por culpa de las empresas, sino por el inadecuado manejo del gas que hacen los particulares”.
Instalaciones de gas mal hechas o riesgosas, falta de mantenimiento en aparatos que emplean gas, o simplemente, ante una fuga, las personas “le meten mano” incrementando el riesgo de una explosión.
Ante una fuga, dijo, las personas lo que deben hacer es cerrar la llave del tanque, ventilar el espacio, no encender nada eléctrico y llamar a Protección Civil, ellos tienen toda la experiencia para un adecuado manejo del problema, y evitar así un accidente de fatales consecuencias, recomendó.