Disfrutan todos el Vive Latino

CDMX.- El Vive Latino se disfruta plenamente. Y para ello no hace falta ser fanático radical del rock, conocer a todos los artistas del cartel o ser el más fiestero.
Al llegar al Foro Sol, donde ayer fue inaugurada la edición 18 del festival, de dos jornadas, la energía para pasarla bien se transmite y se contagia en la multitud.
La gente mostraba siempre buena actitud, lista para escuchar una descarga musical que alentaba, principalmente, con cerveza.
Desde la tarde hasta que cayó la noche no hubo espacio para el desánimo, quizás solamente para echar una “pestañita” en las hamacas del área llamada El Parque, misma que servía para recargar energías y aguantar un maratón musical de casi 12 horas.
Una pareja dormía y ni siquiera los altos decibelios los hizo despertar: era como si el ska de Inspector, que se presentaba en el escenario Indio, el más cercano, los arrullara.
En esa misma zona, una pared para escalar, brincolines y albercas de pelotas sirvieron de refugio y esparcimiento para los niños que también acudieron al festival, y también para los no tan pequeños; incluso hubo un Cuentódromo, donde podían escuchar historias en horas programadas.
También para los adultos estuvo abierta la Casa Comedy, donde estandoperos derrocharon picardía e irreverencia, como Álex Fernández, Carlos Ballarta y Bobby Comedia, quien cerró la jornada.
Y la zona de autógrafos generó sensación, pero pocos fueron los afortunados, porque artistas como Kinky, Carlos Sadness, Jake Bugg y Caligaris sólo complacieron a 40 personas, en promedio, que lograron conseguir brazaletes, mientras que Meme y La Tremenda Korte recibieron más público. (Fidel Orantes/Agencia Reforma)