Ayer, la intensa impresión emocional del robo a mano armada se vivió en una farmacia ubicada en la zona poniente de la ciudad. Solitario hampón, cuchillo en mano se apoderó del dinero que había en caja y luego emprendió la fuga.
Dentro de lo que cabe, en esta ocasión la novedad fue que el asaltante se disfrazó de mujer. Vestía falda, calzaba tacones y usaba peluca. Se llevó botín estimado en 850 pesos en efectivo.
En el transcurso de la mañana, esta persona llegó a la farmacia ubicada en avenida Aguascalientes y calle Dinamarca, en el fraccionamiento San Marcos. De lejos aparentaba ser una mujer y clienta inofensiva.
Cuando el asaltante constató que no había clientes, que sólo estaban los empleados, de entre sus delicadas prendas femeninas sacó el pavoroso cuchillo y con ronca voz gritó que se trataba de un asalto. También exigió el dinero que había en la caja registradora.
Ya con los 850 devaluadísimos pesos, el asaltante salió de la farmacia. Llamaron al servicio de emergencia y la policía intentó localizar al delincuente pero no fue posible.