Unos 180 pequeños productores de leche de los municipios de Tepezalá y de Asientos, están siendo afectados por la insensibilidad de la delegada de Liconsa en Aguascalientes, Gabriela Ponce, a quien acusan de privilegiar la compra de leche de productores de Jalisco en lugar que apoyar a los de Aguascalientes.
Acompañados por el líder del Sector Campesino del Movimiento Antorchista, Sabás Franco Téllez, un grupo de afectados acudió a la redacción de El Heraldo para denunciar a la funcionaria señalada, ya que mantiene una actuación discriminatoria que lesiona los intereses de los pequeños productores y de sus familias.
Explicaron que, ante la insensibilidad de la funcionaria en Aguascalientes, ellos han tenido que acudir a vender su leche a Liconsa de Zacatecas. Todos los días acuden a la comunidad de Crisóstomos, Zacatecas, lugar en donde depositan su leche, sin embargo, al no ser ellos de Zacatecas, en ocasiones les toman sólo una parte de su producción, por lo que el resto, la tienen que malbaratar o en casos extremos, la tiene que tirar.
Ante esta situación, han acudido varias veces a buscar a la delegada de Liconsa en Aguascalientes, Gabriela Ponce, quien “se ha negado a recibirnos, nada menos la última cita que nos dio, la canceló y en su lugar puso a una persona sin capacidad de resolución del problema”.
Explicaron que a todas luces, resulta una grave incongruencia que por un lado Liconsa Aguascalientes se niegue a comprar la leche a los productores locales y en cambio, atienda muy acomedida y rápidamente a los productores de Jalisco, “en un acto claramente discriminatorio que lesiona los intereses de los pequeños productores y de sus familias”, dijo el dirigente antorchista.
Consideró que el problema se puede resolver fácilmente, si de oficinas centrales mueven la cuota de compra que actualmente ejerce Zacatecas a Aguascalientes, porque de otra forma, seguirán dejando colgados a los productores locales con el pretexto de que al no ser de Zacatecas, no existe compromiso para adquirir la leche de los afectados.
Y es que actualmente la industrializadora les compra a 6.20 pesos por litro de leche, pero cuando les compran sólo la mitad, el resto lo tienen que malbaratar hasta en 3 pesos el litro, o de plano, lo tienen que tirar porque no pueden darse el lujo de gastar en combustible viendo a ver quién les compra su producto.
Este grupo de pequeños productores logra una producción diaria promedio de 20 mil litros y actualmente más de la mitad de su producto se quedó sin mercado, por eso les urge dialogar con la delegada de Liconsa, sin embargo, a decir de los inconformes, se niega a recibirlos.