Diego Martínez/Agencia Reforma

CDMX.- El mexicano Diego de la Hoya sigue por el camino del triunfo rumbo a un soñado título mundial.
El peleador de Mexicali y sobrino del ex campeón Óscar de la Hoya mantuvo su etiqueta de invicto la noche del jueves ante Érik Ruiz en el Casino del Sol en Tucson, Arizona, en la que fue su segunda pelea del año.
De la Hoya llegó ya a 18 pleitos invicto en el boxeo profesional, con nueve de esas victorias por la vía rápida.
“Vamos a ver qué viene, tengo que preguntarle a mi manager y a Óscar. Me sentí bien, fuerte, y la verdad no sentí la pegada de Ruiz, fue una pelea que me ayudó a tomar confianza.
“Me sentí muy bien, fue una pelea que me enseña mucho, y vamos a lo que sigue”, expresó el boxeador de 22 años de edad.
Se sabe que el plan para el bajacaliforniano es que realice de tres a cuatro peleas más en la segunda mitad de 2017.
Actualmente está colocado como el sexto mejor del planeta en las listas del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en la división Supergallo (122 libras), por lo que es cuestión de tiempo para ganarse ese chance por la corona que hoy ostenta otro mexicano: Rey Vargas.