Abel Barajas
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 16-Nov .- Un juez federal dictó auto de formal prisión este miércoles al ex Gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías, en el caso donde le imputan defraudar al fisco y lavar 8.8 millones de dólares.
Guillermo Urbina Tanús, Juez Décimo Segundo de Distrito en Procesos Penales Federales en la Ciudad de México, determinó que existen los indicios suficientes para iniciarle un juicio por los delitos de defraudación fiscal y operaciones con recursos de procedencia ilícita, mejor conocido como lavado de dinero.
Los dos ilícitos que le imputan en este proceso son de gravedad, bajo las reglas del anterior sistema de justicia penal que no considera el beneficio de la libertad provisional.
Sin embargo, a raíz de la miscelánea penal aprobada en junio pasado por el Senado, todos los procesados por estos delitos pueden solicitar la sustitución de la prisión preventiva por otra medida cautelar, que puede ser la libertad con un brazalete o bajo vigilancia.
El ex Mandatario todavía tiene pendiente que le determinen su situación jurídica en el Juzgado Cuarto de Distrito en Procesos Penales Federales en Toluca, donde le imputan los delitos de delincuencia organizada y lavado de 178 millones de pesos.
En este caso, si el juez le dicta formal prisión, no habrá ninguna posibilidad de que pueda llevar su juicio en libertad debido a que la delincuencia organizada es un ilícito previsto con prisión preventiva tanto en el anterior sistema de justicia mixto como en el nuevo oral adversarial.
A más tardar a las 15:36 horas, el juez federal Víctor Octavio Luna Escobedo definirá si le abre el juicio.
Al mismo tiempo, el límite para que defina la situación jurídica de Guillermo Padrés Dagnino, hijo del ex Gobernador y acusado de los mismos delitos, vence a las 22:25 horas.
En el proceso que fue iniciado esta mañana por el juez Urbina Tanús, la PGR le imputa a Padrés haber aceptado sobornos por contratos que otorgaron empresas proveedoras de uniformes escolares y transferir esos recursos ilícitos en los sistemas financieros de México, Estados Unidos y Holanda con el propósito de ocultar su origen.
La acusación señala que Padrés usó una empresa de “papel”, creada en 2011 en Holanda y de nombre Dolphinius CV, para guardar los recursos obtenidos en forma ilegal y que nunca fueron reportados en declaraciones fiscales o patrimoniales.
Según la PGR, este dinero, 8 millones 830 mil dólares, salió del País, regresó y se transfirió a distintas entidades financieras hasta regresar el 15 de mayo de 2015 en un depósito a una cuenta a nombre de la empresa Minera SWF, propiedad del panista.
Dicha compañía cambió los dólares por 134 millones 229 mil pesos, dinero que fue dispersado con depósitos a 25 empresas, instituciones de Gobierno, abogados y particulares.