Luciendo un bello vestido en color azul, Érika Lizbeth Delgado Martínez arribó al templo de San Diego para agradecer al creador, el regalo de cumplir quince primaveras.
La joven contó con la compañía de sus papás, Enrique Delgado Díaz y Graciela Martínez Caudillo, así como de sus padrinos, Raúl Pérez Aguilar y Martha Eugenia Caudillo Zermeño.
El siervo de la Iglesia que presidió su celebración eucarística, brindó un emotivo mensaje en el que le expresó el deber que tiene en sus manos como hija de Dios y la invitó a mantener ese espíritu de bondad, y prepararse para el futuro que comenzará a construir desde este momento.
Luego de la solemnidad eucarística, la jovencita convivió con sus seres queridos en un festejo que se realizó en un salón particular donde, en complicidad con sus invitados, disfrutó de grandes sorpresas durante la velada que se prolongó por varias horas.