Hay una fecha muy especial en la vida que obliga a pedir que se haga realidad, como sería el caso de una quinceañera, el de los novios, en el que se recibirá el diploma que acredita la conclusión de los estudios, para un ascenso o un reconocimiento, y a la inversa hay quien no quisiera que llegue, como los trabajadores de una empresa que cierra sus puertas o del condenado a muerte.

Es esta discrepancia de agilidades y circunstancias hay una que seguramente la mayoría de lectores y lectoras están de acuerdo: El final de las campañas políticas que tendrá lugar este miércoles, y no precisamente por lo que dijeron o callaron los candidatos, sino porque al fin enmudecerán los que por más de dos meses invadieron la radio y televisión con mensajes pueriles, insulsos, que sólo buscaban agredir y exhibir al adversario y todavía los últimos días machacaron y se vanagloriaron de su sarta de tonterías.

A la medianoche de este día dejará de transmitirse los mensajes de los partidos y sus abanderados, luego de semanas de insultos, de no entender que entre más se escuchaban más crecía la irritación popular. Las preguntas que quedan: ¿En algún momento pensaron en los ciudadanos? ¿De lo que ofrecieron quiénes dijeron los “cómos”, cuándo y con qué?, porque es muy fácil prometer y decir que en cuanto lleguen al palacio legislativo habrá una respuesta, que ya después tendrán tiempo de disculparse por no cumplir.

La contaminación visual y auditiva fue la constante, que en sólo dos meses provocó el hartazgo, en que no contentos con la invasión en los aparatos receptores, un partido utilizó camionetas adaptadas para llevar la imagen del candidato y un equipo de sonido para hacerse escuchar a varias cuadras.

Aunque es mucho pedir pero sería importante que el Congreso de la Unión escuche la voz del pueblo y modifique la ley electoral, de tal manera que sea mínimo el uso de los medios electrónicos para las campañas. Lo que se hace no es promover la democracia, sino denigrarla, agraviarla, dejarla al nivel del arrabal, en que todo se vale por tal de ganar.

Por ahora lo más importante es que al fin, del jueves en adelante dejará de interrumpirse la programación de los medios electrónicos, aunque todavía habrá algunos spots de la autoridad electoral para invitar a votar, pero no los cinco o seis minutos consecutivos de partidos y candidatos, que indudablemente no dejan nada positivo y cuyas frases muy pocos recordarán.

Hay partidos que llegan al último día de campaña sin haberla iniciado, o por lo menos sin que se conozca quienes son sus candidatos y qué proponen, por lo que si algún simpatizante partidista quiere conocer sus nombres tendrá que recurrir al Instituto Nacional Electoral (INE) para indagar

Además del silencio obligado para los contendientes, es importante que Usted, como ciudadano y ciudadana, se prepare para ir a votar y hágalo por quien sea, pero no deje que otros decidan, es un derecho y una obligación cívica que tiene. De todos los que aparecen en la boleta habrá uno o una que le atraiga, elija a esa persona y sienta que ha cumplido con este deber. No permita que los demás hagan lo que es una facultad suya y así, con toda propiedad podrá exigir al que salga seleccionado – aunque no haya sido el que eligió -, que haga honor a sus compromisos.

INTIMIDAN A LOS ASILOS

Cumplir la ley a rajatabla no es lo más recomendable cuando se trata de obras de altruismo, porque entonces tendrían que cerrarse la mayoría de las casas de asistencia social, como los centros de descanso para adultos y las sedes de atención a niños y niñas.

Este tipo de acciones nacen de una necesidad que hay en la sociedad cuando la autoridad es omisa, lo que impulsa a que alguien se preocupe por iniciar la tarea y que en múltiples ocasiones se hace de por vida. Su única recompensa es ver encaminado o cumplido el objetivo y que otros se encarguen de continuar.

Por lo anterior sorprende la actitud del doctor Ernesto Jaime Romero Frías, director de Regulación Sanitaria del Instituto de Salud del Estado, al dejar en claro que asilos y orfanatos no pueden funcionar sin una vigilancia estrecha, al encontrar hacinamiento, carencia de medidas de protección, de personal capacitado y en ocasiones se hace de manera improvisada.

Entre los requisitos que deben acatar está que informen de su funcionamiento, de tener un responsable sanitario y presentar un dictamen de protección civil para garantizar una evacuación oportuna en caso de un incidente, además de contar con personal idóneo de acuerdo con el giro, la delimitación de áreas, rampas, extintores y la infraestructura necesaria.

Es indudable que todo lo citado es necesario para el cumplimiento de las tareas de atención y protección a los albergados, pero la primera obligada a que se logre es la autoridad, aportando los elementos que hagan falta cuando se trate de un servicio desinteresado al prójimo. Los grupos religiosos y civiles que acometen esa tarea lo hacen pensando en darle un mejor nivel de vida a quienes se encuentran en el desamparo, por lo que recurren a instalaciones que les prestan o rentan con un cantidad mínima y equipan de acuerdo con los recursos económicos que reciben de algunos generosos.

“Creen que porque no cobran o porque sólo reciben cuotas voluntarias, pueden operar como ellos creen conveniente, lo que no es posible, porque ante una eventualidad serán los primeros responsables, y no hay que olvidar que niños y ancianos requieren de cuidados especializados”, apuntó.

La Dirección de Regulación Sanitaria y personal de Protección Civil realizan la supervisión y de las inconsistencias detectadas se da determinado plazo a los encargados para que los resuelvan, de lo contrario no pueden seguir funcionando, y de hacerlo se procederá a la clausura “porque el bienestar e integridad de las personas está de por medio”.

Es de considerarse que nadie está en contra de que se vigile el trabajo de estos lugares, pero si algo hace falta debe aportarlo el gobierno, ya que los albergues particulares surgen porque se deja “a la buena de Dios” a niños, niñas y personas mayores que no tienen un lugar adecuado para vivir, o por lo menos para pasar la noche y tomar alimentos y eso es, precisamente lo que hacen quienes noblemente hacen propio el dolor de los demás y de esa forma buscan mitigarlo.

LA ÚLTIMA ESPERANZA

Se desconoce cuántos cumplirán con el deber de ir a votar, pero de lo que no hay duda es que la totalidad de los taxistas esperan que después del domingo próximo se fije una fecha para subir el costo del banderazo.

Teniendo en cuenta los tiempos políticos saben que tienen un lapso demasiado corto para lograr este propósito, que si no es este año tendrán que esperar hasta la próxima administración, lo que es demasiado para la caída de sus ingresos, en virtud que desde el sexenio anterior mantienen las mismas tarifas no obstante el aumento en gasolina y aceite y otros insumos, como llantas y pago del taller mecánico.

Sostienen que desafortunadamente están expuestos al vaivén político, por lo que pasaron las elecciones de 2010, 2012 y 2013 y ahora la de 2015 sin que las autoridades escucharan sus peticiones, toda vez que no quieren poner en riesgo su capital político y social, de ahí que ellos calculen que podría darse antes de que inicie el proceso electoral de 2016, esto es, en los meses que faltan para concluir el presente año.