Heriberto Alcalá Guerrero

Cuando aún no clareaba el día, se suscitó devastadora explosión en una vivienda ubicada en el fraccionamiento Landeros Gallegos. La señora que vivía sola, en ese domicilio, quedó parcialmente sepultada entre los escombros. A punto estuvo de morir en el acto. Resultó con graves lesiones y su estado de salud es delicado.
La señora responde al nombre de Juana María Luévano Martínez, de 58 años de edad. Su casa estaba ubicada en la calle Rosa María Remuset número 110, en el fraccionamiento ya mencionado. En casas aledañas vive una de sus hijas y una hermana.
Todos los días, a muy temprana hora, la señora se levantaba para preparar el desayuno a sus nietos, antes de que salieran rumbo a la escuela.
Ayer, alrededor de las 05:20 horas despertó y de inmediato percibió el fuerte olor a gas. Al encender la luz ocurrió la terrible explosión. Parte de la vivienda quedó reducida a escombros. La señora quedó casi sepultada. Había sufrido lesiones por el impacto de la explosión, graves quemaduras y por los golpes del escombro.
Sus familiares despertaron al escuchar el fuerte ruido y al darse cuenta de lo que había sucedido, de inmediato salieron a brindarle ayuda. Imperaba la oscuridad en la finca venida abajo pero lograron ubicar a la lesionada.
Arribaron los servicios de emergencia. La Policía Preventiva acordonó la zona de peligro; los paramédicos brindaron primeros auxilios a la señora y luego la trasladaron al hospital. Por su parte, los elementos del H. Cuerpo Municipal de Bomberos se encargaron de revisar las ruinas y lo que quedó en pie de la finca. El daño fue total. También movieron el tanque de gas y se dieron cuenta de que estaba deteriorado; de ahí la fuga, la acumulación y el estallido.