José de Jesús López de Lara

Unas mujeres se encuentran detenidas en la FGE y bajo investigación por parte de agentes ministeriales adscritos al Centro de Justicia para Mujeres, después de que se descubrió que pretendían alterar el registro de nacimiento de un bebé, a fin de sacarlo del país y trasladarlo a los Estados Unidos.
Quienes están a disposición del agente del Ministerio Público de Delitos Familiares, son María Mercedes, de 24 años y Betty Ann, de 34 años.
Ambas reclamaban la modificación de los datos en el certificado de nacimiento de un bebé, para poder llevarlo a los Estados Unidos donde tendría un “mejor futuro”.
Los hechos quedaron al descubierto el pasado jueves, cuando María Mercedes, acudió a un hospital privado ubicado en la colonia José López Portillo, para solicitar la modificación del certificado de nacimiento de su hijo.
El pretexto era que estaba su nombre mal escrito, ya que aparecía el de Betty Ann.
Cuando el administrador de dicho nosocomio revisó el expediente clínico, detectó que una mujer proporcionó el nombre de Betty Ann, cuando fue atendida de un parto con fecha 16 de octubre del 2016. Debido a ello, le informó que no podía hacer el cambio solicitado, ya que tendría un problema legal.
Ese mismo día por la tarde, el administrador del hospital recibió una llamada telefónica por parte de una mujer que se identificó como Betty Ann, quien le pidió que necesitaba corregir un certificado de nacimiento de un bebé, pues al pretender registrar al niño, personal del Registro Civil le había informado que su fecha de nacimiento estaba mal, por lo que tenía que corregirse.
Ante ello, el administrador le pidió que se presentara con el documento erróneo, a fin de poder validar el cambio. Fue así que acordaron verse al día siguiente.
Fue el viernes por la mañana, cuando Betty Ann llegó al hospital privado y al estar hablando con el administrador y mostrarle el documento, hizo acto de presencia otra mujer de nombre María Mercedes, quien llevaba a un recién nacido cargado en sus brazos.
Esta mujer informó que ella era la madre biológica del bebé y que la otra mujer pretendía quitarle a su hijo para llevarlo a los Estados Unidos.
En ese momento, personal del nosocomio decidió por reportar lo sucedido a las autoridades policiacas, arribando minutos después una patrulla de la SSPM y los policías procedieron a detener a las dos mujeres.
Momentos después, llegó otra patrulla de la FGE con agentes de la Comisaría General de Policía Ministerial del Estado, quienes al platicar con las dos mujeres, detectaron que ambas estaban declarando una versión diferente con relación a la maternidad del recién nacido, por lo que decidieron trasladar a las dos mujeres al edificio del Centro de Justicia para Mujeres, donde quedaron a disposición del agente del Ministerio Público adscrito a Delitos Familiares.
Luego del interrogatorio al que fueron sometidas las dos mujeres, se estableció que Betty Ann, quien es originaria de los Estados Unidos, es concuña de María Mercedes.
Cuando se enteró que María Mercedes estaba embarazada, Betty Ann le propuso que cuando naciera el bebé, dijera que ella se llamaba Betty Ann, con la finalidad de poder llevarse al niño a los Estados Unidos y poderlo registrar en aquel país, para que pudiera tener ambas nacionalidades.
Inicialmente María Mercedes estuvo de acuerdo, pues su concuña la convenció de que todo era en beneficio del niño para su futuro.
Fue así que el día que María Mercedes se internó en la clínica privada ubicada en la colonia José López Portillo, se identificó como Betty Ann, por lo que así fue registrada y en el certificado de nacimiento del bebé apareció ese nombre como el de la madre.
Sin embargo, cuando Betty Ann llegó a México para solicitar la entrega del niño, ya que en el documento oficial era ella la mamá del bebé, María Mercedes se arrepintió de entregar a su hijo, por lo que al momento en que fue detenida, ella se dirigió al hospital para decir que su nombre estaba mal escrito y pedía que se lo cambiaran, pensando que era fácil hacer el trámite de nuevo.
Se estableció que en ningún momento hubo dinero en efectivo de por medio para la compra del bebé, sino que todo fue mediante palabra y de mutuo acuerdo entre las implicadas.
Sin embargo el agente del MP inició una Carpeta de Investigación y ambas concuñas quedaron a su disposición, a fin de definir su situación legal en las próximas horas.
Mientras tanto, el niño de sólo 5 días de nacido, fue entregado al personal del DIF Estatal, quienes mantendrán la custodia mientras se define su situación legal.