Melissa Rodríguez 
Agencia Reforma

Para hacer cumplir el nuevo Reglamento de Tránsito, el Gobierno del Distrito Federal se apoyará en al menos 58 cámaras que registrarán las infracciones cometidas por los usuarios.

La empresa mexicana Autotraffic será la proveedora de estos sistemas, de los cuales 30 son desarrollos mexicanos y 28 más fabricados por la alemana Jenoptik. Todos ellos se instalarán en las avenidas y cruces más problemáticos de la ciudad.
Alfonso Vélez, director general de Autotraffic, explicó su funcionamiento:
Habrá 56 cámaras que estarán instaladas de forma fija y detectarán a quienes se pasen el alto, viajen a exceso de velocidad, invadan el paso peatonal, den vuelta prohibida y circulen por el carril del metrobús.
Estos sistemas utilizan tecnología Doppler que se basa en el envío de ondas electromagnéticas que viajan hasta los vehículos, rebotan en ellos, y regresan a la antena integrada en las cámaras. Este trayecto sirve para calcular el tiempo que tarda en regresar la onda, la distancia a la que se encuentra el vehículo, y por lo tanto la velocidad a la que circula.
Para detectar si el vehículo se pasó un alto, invade el paso peatonal o dio vuelta continúa se usa una tecnología llamada 3D, que determina la distancia del vehículo respecto a la cebra peatonal.
En caso de que el sistema registre que los autos están invadiendo la línea, se toman dos fotografías de 12 o 16 MP y se envían a un centro de procesamiento.
“Se deben tomar dos fotos para realmente probar que hay una infracción, es decir, se toma una cuando está invadiendo el paso de cebra y una cuando el vehículo se encuentra casi cruzando la calle. De esta forma se puede comprobar que el auto realmente pasó y no que se frenó y se echo de reversa”, aclaró Vélez.
Otros dos sistemas, fabricados por la alemana Jenoptiks, realizan un barrido láser de 180 grados para identificar todos los vehículos que están circulando. Son capaces de diferenciar  entre autos, camiones y motocicletas para identificar a los conductores que no llevan puesto su cinturón de seguridad, a quienes manipulan su celular mientras el auto está en movimiento y a los motociclistas que no llevan casco.
Estos dos sistemas son móviles, se instalan sobre un tripié y las autoridades serán responsables de ponerlos momentáneamente sobre las vías que consideren convenientes.
Las fotografías de los usuarios que no cometen ninguna falta son desechadas después de ser procesadas.
“En el caso de uso de celular solamente captan a la gente cuando el auto está en movimiento, estos sistemas también detectan velocidad y en la infracción se imprime la fotografía del vehículo, de la placa, un acercamiento del conductor y viene impresa la velocidad a la que viajaba”, explicó Vélez.

Verificación manual
Una vez que se toman las fotografías, se envían mediante una red segura a un centro de procesamiento donde se almacenan las imágenes y donde un software creado por la empresa mexicana, filtra las fotos donde hubieron infracciones.
Finalmente estas imágenes se envían a la Secretaría de Seguridad Pública donde un equipo de 60 policías previamente capacitados ve las imágenes y valida aquellas donde hubo una infracción.
“La validación es muy rápida, una foto que se tomó hoy se está validando al día de mañana, a lo mucho se tarda dos días y de ahí se espera un poco para juntar paquetes y mandar a imprimir y luego enviar .Todo el proceso desde que se hace la fotografía, hasta que llega a los usuarios lleva alrededor de 15 días, máximo 20 días”, dijo Vélez.