Las redes sociales se han convertido en una fuente inagotable de información, de ahí que se les esté dando una importante participación como medio legítimo de las campañas electorales, sin embargo, es también la forma más utilizada para el golpeteo y la guerra sucia, subestimando que si bien los likes que se dan en las publicaciones de los candidatos, o el número de seguidores en sus cuentas oficiales no se traducirán en votos, sí podrían mover la balanza, indicó Carlos Raya Gutiérrez, experto en trending topics.

Detalló que en el caso de los candidatos más fuertes a la gubernatura en el estado, iniciaron las campañas con una diferencia considerable en el número de seguidores en las principales redes sociales, como lo son Facebook, Twitter, Youtube, Instagram; por lo cual será interesante analizar cómo se mueven estas cifras conforme el tema de las campañas está en la mesa, y se hace uso de los diferentes hashtag con los cuales se promueven.

Indicó que tanto las redes sociales como los medios convencionales son mediadores entre el sistema político y los ciudadanos, ocupan un papel de filtrado y modificación antes de que los mismos ingresen al cerebro; estos mensajes, a diferencia de los que se transmiten en medios convencionales, son más fragmentarios, más plurales, más contradictorios, más breves, más discontinuos, más fugaces, más personales y más emocionales.

Resaltó que serán la vía para que se convenza a los jóvenes indecisos sobre su elección, quienes finalmente podrían hacer la diferencia de votos entre un candidato y otro; en las redes se realizará la campaña sucia y el golpeteo, no desde las cuentas oficiales de los aspirantes a los puestos de elección popular, sino desde terceras voces, que muchas de las veces pueden ser más influyentes en el electorado que se informa a través de Internet, y representan más credibilidad para ellos que los políticos.

Es por ello que los candidatos buscarán replicar las prácticas que se han hecho a través de redes sociales en otras elecciones que hayan resultado exitosas, pero no deben olvidar que es sólo un complemento del esquema de campaña, y no se puede dar por hecho que se está haciendo un buen trabajo midiendo sólo el impacto en redes sociales, porque no está comprobado.