Verónica Ayala
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 19-Abr.- Durante la gestión de Humberto Moreira como Gobernador de Coahuila, se pagaron recursos a una empresa que la propia Procuraduría estatal comprobó que era fantasma… y aún así, no hubo culpables.
El empresario radiofónico Rolando González Treviño, declaró ante una Corte de Texas que del 2006 al 2009 recibió millones de dólares del Gobierno de Coahuila a través de la empresa Construcciones Chavana, que era utilizada por Humberto Moreira para el desvío de recursos.
Según el expediente al que tuvo acceso Grupo REFORMA, la empresa reportó su domicilio fiscal y de operaciones en la calle Estribo #1313 en la colonia Hacienda de Guadalupe en el municipio de Guadalupe.
Los socios fueron identificados como Elena Martínez Chavana y Eréndira Martínez Chavana, y José Cuitláhuac Díaz Ramírez y Lorenzo Ricardo Acevedo Hernández.
Durante los meses de febrero y marzo del 2015, agentes enviados de Coahuila con el apoyo de elementos de la Procuraduría General de Justicia de Nuevo León, acudieron en tres ocasiones al domicilio de Chavana, ubicado en una zona colindante a la Expo Guadalupe, pero no encontraron rastros de la empresa, ni de los socios.
“Se entrevistó a una persona del sexo femenino, quien dijo desconocer la existencia de dicha empresa”, señaló el reporte del director de operaciones estrategias de la Procuraduría de Coahuila, Román Ramos González el 5 de marzo del 2015.
“Nos entrevistamos con personas que ahí se encontraban laborando, quienes nos manifestaron  que como ya lo habían señalado en múltiples ocasiones, no conocen a ninguna de las personas mencionadas, por lo que procedimos a retirarnos de dichos lugares sin tener resultados positivos”, reportaron el 10 de marzo del 2015, dos agentes de la policía investigadora de Coahuila.
Aunque el empresario Rolando González Treviño, dijo que recibió decenas de pagos de la empresa Chavana, la Procuraduría reportó que del 2006 al 2009 no encontró algún reporte de transferencias de las finanzas estatales.
Sin embargo, documentos oficiales revelan que en el 2010, Construcciones Chavana recibió 18 transferencias por una suma total de 49 millones 369 mil pesos, pero no se determinó el concepto.
Los pagos fueron autorizados por la Oficina del C. Director General de Gasto Público a la empresa identificada como “proveedora”.
Pero las autoridades estatales no investigaron a funcionarios por estas transferencias, ni siguieron el rastro de los recursos.
De acuerdo con la averiguación, no se investigaron estos pagos porque no correspondían al periodo 2005-2009 señalado ante las autoridades de Texas por el empresario detenido.
En abril del 2015, Humberto Moreira compareció ante la Procuraduría y argumentó que a él no le correspondía realizar transferencias de fondos del erario público, porque es una competencia exclusiva de la Secretaría de Finanzas.
En ese mismo mes, Rolando González se declaraba en Texas culpable de lavar dinero proveniente de las arcas de Coahuila.
Pero un mes después, el 15 de mayo del 2015, el Gobierno priista de Rubén Moreira exoneró oficialmente a su hermano Humberto.