Desde épocas remotas el núcleo familiar ha sido la célula básica de la sociedad, donde el ser humano descubre su ámbito natural, fomenta su afecto y define su relación con el entorno,  principios que en los tiempos actuales pretende relegarse, o empuja a la fragmentación con acciones jurídicas y morales, encaminando este mandato natural hacia derroteros que pueden ser dañinos para la colectividad en general.

El nuevo modelo de la realidad familiar se rige por las relaciones de igualdad entre el hombre y la mujer, el divorcio, la disputa entre los padres por la patria potestad de los hijos, la violencia al interior del hogar y los cambios en las leyes que permiten la unión entre personas del mismo sexo, entre otros aspectos.

En el caso de Aguascalientes hay dos cuestiones que influyen para que crezcan las dificultades en la familia, uno es el aumento en el número de divorcios a raíz que se acortó el tiempo para que el juez determine la separación, y el otro la exigencia a los católicos para que asistan a las pláticas previas al bautismo, la confirmación, primera comunión y matrimonio, sin las cuales no podrán acceder a estos servicios religiosos.

Cuando se reformó la legislación para dar paso a los llamados “divorcio exprés” se dijo que no habría incremento en las solicitudes ya que sólo se buscaba agilizar el procedimiento, sin embargo la opción que ofrece la ley para obtener la separación con un mínimo de causales y de manera rápida aceleró la demanda al grado que ya resulta inquietante.

La modificación al Código de Procedimientos Civiles hizo más sencillo y ágil la disolución matrimonial, lo que es aprovechado por las parejas para terminar con los conflictos que viven, en que muchas veces no consideran el daño emocional que causan a los hijos sino que les sirve en segunda instancia para disputar quién se queda con ellos.

En información del magistrado presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Juan Manuel Ponce Sánchez, durante todo 2015 se recibieron 2,699 solicitudes de ruptura, mientras que en los primeros cinco meses y medio del presente año fueron 2,444 juicios, por lo tanto, de seguir esta tendencia, se duplicará ese número para diciembre.

Aunque no existe una fórmula para frenar la situación, el titular del Poder Judicial del estado consideró que es mucho lo que debe hacerse para restituir el tejido social, en donde intervengan organismos civiles, de instituciones gubernamentales, de las iglesias y todos aquellos que tengan algo que aportar.

Ponce Sánchez planteó que el divorcio “es sólo la consecuencia, pero la causa tenemos que atenderla, creo que sería importante que se viera cómo un problema de carácter social, de carácter público, en el cual nos enfocáramos a las instituciones que buscan el bienestar de las familias”.

Es un asunto que no debería de ser complicado si la pareja reflexionara lo que significa dar ese paso, pero con la facilidad que hay actualmente se rompe el vínculo, lo que puede ser el principio de mayores problemas cuando alguno de ellos pretende imponer su criterio, que indefectiblemente lleva a otro juicio.

Hay instituciones oficiales que imparten pláticas prematrimoniales y sin cuyo papelito, que acredite que asistieron el total de horas fijadas, no pueden contraer matrimonio, pero por lo visto, varios de los que acuden escuchan sin meditar, toda vez que les entra por un oído y les sale por el otro, ya que en poco tiempo terminan la conexión.

Por su parte, la Iglesia Católica reafirmó la orden que sin catequesis previa no habrá matrimonios, bautismos, primeras comunión ni quince años. El argumento es que el carácter social no tenga mayor importancia que el religioso, por lo que papás, padrinos e inclusive los chambelanes están obligados a participar en las pláticas previas a la ceremonia.

En teoría es lo correcto, ya que es un deber de todo creyente conocer los fundamentos de su religión y de manera particular el significado de cada sacramento, sin embargo las exigencias no siempre pueden ser cumplidas, sea por cuestiones de trabajo o de estudio, lo que genera un ambiente de tensión que finalmente se resuelve con cancelar el evento.

Las pláticas prematrimoniales a nivel religioso y gubernamental no evitan que crezca el número de divorcios, como tampoco es un freno para que las parejas decidan vivir en unión libre o que exista un número progresivo de madres solteras.

Cada organización tiene sus reglas, las cuales son de observancia obligatoria para todos sus integrantes, pero en este caso, en lugar de convencer se busca vencer por medio de la imposición, de que aún cuando no sea de su agrado o no esté en posibilidades se cumplir, tiene que dejar todo, hasta arriesgarse a un castigo en el trabajo para ir a las pláticas o la catequesis.

Es evidente que algo tiene que hacerse para detener la disgregación familiar, pero tienen que ir de acuerdo a lo que puedan acceder los interesados y no al revés, que es lo que hoy se tiene y por lo visto está lejos de ser la vía apropiada.

 

AHORRAR PARA LA VEJEZ

 

Aunque sea una perogrullada citar que es necesario guardar una parte del salario para tener una vejez digna, hoy más que nunca resulta indispensable para los jóvenes y otros no tanto, pues la pensión que reciban irá de acuerdo a lo que hayan ahorrado en su vida laboral.

Hace 19 años surgió el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) y en este tiempo ha logrado acumular 2.6 billones de pesos, sin embargo la parte medular está en el ahorro voluntario de los trabajadores, para que su afore tenga los recursos necesarios al término de su proceso en activo.

Los primeros que se jubilarán bajo este sistema será en 2021, aunque el grueso se estima en 2030, pero el problema radica en que si un empleado empezó a trabajar el 1 de julio de 1997, tiene 19 años aportando al SAR 6.5% de su salario. Si no hay un ahorro voluntario y se concreta sólo a ese porcentaje, la pensión que reciba no rebasará el 39% de su último salario, totalmente insuficiente para enfrentar la nueva posición económica y su condición de retirado.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) recomienda que México realice cambios, principalmente en aumentar la aportación obligatoria de ahorro y crear un esquema de transición entre la antigua ley y el sistema de Afore que aplica en la actualidad, lo que para el SAR podría ser posible si se eleva a 11.5% el monto obligatorio de ahorro, en lugar del 6.9%, pero esto dependerá de los acuerdos que tengan en el Congreso de la Unión, instancia que ni siquiera lo tiene en su agenda.

Por ahora el paso lo deben dar los trabajadores, destinando parte de su salario al ahorro voluntario, mismo que entre mayor sea la cantidad que guarden mayor será la pensión que reciban.

 

INSEGURIDAD MANIFIESTA

 

Los delitos del fuero federal son menores que los del fuero común, pero en ambos casos están presentes en la vida de los aguascalentenses, a quienes se les quiere dorar la píldora de que aquí no pasa nada, o los que hay no son para inquietar, sin embargo la delincuencia organizada se hace visible en cada asesinato o secuestro (que torpemente se califica como “levantón”, cuando la privación ilegal de la libertad, así sea por unas horas, es un aislamiento que obligan al individuo). Se desconoce el avance de las investigaciones sobre el caso de las dos cabezas humanas, a pesar de los meses que han transcurrido, como tampoco de los asaltos  sufridos por traileros y familias. Los robos en casas habitación, negocios, a peatones y automovilistas es una práctica diaria, de los cuales sólo una parte se denuncia por lo engorroso que resulta estar en la agencia del ministerio público y que a final de cuentas no se recupere lo hurtado, algo de lo que tienen mucho que contar los taxistas que sólo acuden al MP cuando les quitan el vehículo, porque si es el dinero o el celular saben que no los vuelven a ver. Ocultar o no darle importancia a lo que sucede, para demostrar que el estado es de los más seguros en el país, es una actitud perniciosa.