BRUJAS, Bélgica.- El Porto y Miguel Layún pasaron de la sombra a la luz en su triunfo por 2-1 sobre el Brujas, mismo que mantiene con vida al cuadro luso en la Champions.

Tanto el club como el mexicano pasaron de estar prácticamente eliminados, rescatar algo de oxígeno y al final todo el tanque en el tiempo de compensación, cuando se hicieron de los tres puntos por medio de un penal.

De inicio, el visitante tuvo complicaciones, pero Iker Casillas estuvo fino para desviar dos remates, uno de Jelle Vossen y otro de Ricardo van Rhijn.

La suerte no estuvo de su lado cuando al 12′ Anthony Limbombe desbordó a Layún para luego asistir a Hans Vanaken, quien estrelló su disparo en un defensa.

El rebote no lo alcanzó a despejar el mexicano y por ello Vossen quedó a modo para disparar y abrir el marcador.

El golpe fue duro e incluso Héctor Herrera, titular junto a Layún, tardó en acomodarse en el centro del campo, pero una vez listo se animó a probar al arquero Ludovic Butelle.

La espera valió la pena, tras una oportunidad de Ruud Vormer al inicio del complemento, el Porto, ya con Jesús Corona en el campo, se hizo del control para no soltarlo.

El empate llegó al 68′ con una combinación entre Otavinho y Layún, quien desde fuera del área se animó a disparar para incrustar el balón en las redes.

Una y otra vez el cuadro luso apretó frente al arco de Butelle, pero el segundo no llegaba y justo cuando se auguraba el empate, el “Tecatito” fue derribado en el área y se marcó penal, el cual convirtió André Silva, al 92′.

“Por encima de todo, fue una demostración de un equipo que no se rinde y cree hasta el final. En la segunda parte tomamos una idea más cerca de lo que queremos, un equipo dominante”, comentó el técnico Nuno Espírito Santo.

El Porto se ubica con cuatro puntos en el tercer lugar del Grupo G, los mismos que el Copenhague, con quien se disputará el pase a la siguiente ronda (el líder Leicester City cuenta con nueve unidades y Brujas al fondo con cero).

“Sabíamos que no teníamos margen de error”, dijo Espírito Santo. (Staff/Agencia Reforma)