Deserción escolar, uno de los retos a vencer

En Aguascalientes, representa un reto a superar la inasistencia escolar; el 3.4% de los niños de 6 a 14 años no va a la escuela, al igual que 39.9% de los adolescentes de 15 a 19 años; y en cuanto al nivel de escolaridad, es inferior a la secundaria.

Entre los jóvenes de 20 a 24 años sólo 29.9% cuenta con estudios de nivel superior.

No sólo es necesario brindar a los jóvenes una educación con calidad, sino también generar las oportunidades laborales mediante un “trabajo decente”. Este término es acuñado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y se refiere “a la oportunidad de acceder a un empleo productivo que genere un ingreso justo, la seguridad en el lugar de trabajo y la protección social para las familias, mejores perspectivas de desarrollo personal e integración social”.

De acuerdo con el Banco Mundial, “el camino apropiado para salir de la pobreza requiere de una economía sólida que genere empleos y buenos salarios”.

La Encuesta Intercensal del INEGI señala que también hay que disminuir el desempleo; durante el primer trimestre de 2016, la tasa de desocupación en los jóvenes de 15 a 24 años fue del 9%, es decir, más del doble a la tasa estimada en la entidad para la población de 15 años y más (4%).

Además, otro de los problemas que enfrenta la población joven al momento de buscar trabajo es la falta de experiencia laboral: 33.3% de la población de 15 a 24 años que están desocupados no cuenta con esta experiencia. La vulnerabilidad en el trabajo se manifiesta de muchas formas y una de ellas es el trabajo informal: 43.3% de la población ocupada de 15 años y más se encuentra en este contexto, y entre los jóvenes de 15 a 24 años aumenta a 53.6%.

Hay contextos adversos para la población, como la falta de seguridad pública, la inseguridad alimentaria, la inequidad en el trabajo no remunerado.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) aplicada en 2015, el problema que más aqueja al estado es la falta de seguridad pública, por arriba del desempleo o de la pobreza.

Durante 2014, la tasa de prevalencia delictiva fue de 33 mil 376 víctimas por cada cien mil habitantes. En 43.4% de los delitos, la víctima estuvo presente y de éstos, en 17.6% hubo un arma. De los delitos cometidos, sólo 11.1% fueron denunciados y en 57% la víctima no denunció por miedo a que lo extorsionaran, pérdida de tiempo, trámites largos y difíciles, desconfianza en la autoridad o por actitud hostil de la autoridad y en 42% las causas fueron por miedo al agresor, delito de poca importancia, no tenía pruebas u otras.

Son varias las medidas del Estado para solventar el problema de inseguridad, una de ellas es la prevención social, entendida como “el conjunto de políticas públicas, programas y acciones orientadas a reducir factores de riesgo que favorezcan la generación de violencia y delincuencia, así como a combatir las distintas causas y factores que la generan”.