Mayolo López
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 4-May .- Las representaciones del PAN y del PRI ante el Consejo General del INE chocaron por el caso del hacker colombiano Andrés Sepúlveda, vinculado por la revista Bloomberg Businessweek con el espionaje a contrincantes del entonces candidato presidencial Enrique Peña Nieto
El proyecto de resolución que se discute en la mesa del Consejo General fue desechado por considerar frívola la queja que interpuso el representante panista, diputado Jorge López, en el entendido de que fue sustentada sólo con notas periodísticas de por medio.
Jorge López Martín alegó que la violación de las comunicaciones privadas es una responsabilidad grave y no debe ser visto como algo frívolo, amén de que anunció que Acción Nacional buscará darle cauce a la queja en otros ámbito y propiciar que haya rendición de cuentas.
Por el PRI, el representante Alejandro Muñoz afirmó que el tricolor ya había salido a deslindarse de los hechos puesto que no había nada que acreditar.
Luego contraatacó para advertir que el Revolucionario Institucional había presentado quejas en contra del Gobernador de Puebla, el panista Rafael Moreno Valle, por el reparto de mochilas azules y tinacos a cambio de credenciales electorales.
El otro representante panista, Francisco Gárate, reviró y con ironía preguntó si las informaciones periodísticas de la llamada “Casa Blanca” y las que aluden al Grupo Higa son hechos o son asuntos frívolos.
En ese ambiente, el priista Alejandro Muñoz García pareció aludir a la polémica pachanga que un grupo de diputados panistas protagonizó con un grupo de escorts en enero de 2014 en Puerto Vallarta.
“Si hablamos de calidad moral, ánimo Montana”, recordó mordaz el representante tricolor, en alusión a los gritos que acompañaban el baile de los diputados panistas.
El representante de Morena, Horacio Duarte, intervino para advertir que el caso en cuestión representaba el alto valor de la impunidad que tienen en México las grabaciones telefónicas.
Con más de una hora y media de discusión, tomó la palabra el consejero presidente, Lorenzo Córdova, para afirmar que la autoridad no estaba planteando impunidad en el resolutivo, pero que la queja misma no contenía los argumentos mínimos.
Por el PRD, el representante Pablo Gómez aseguró que con el resolutivo afloraban las ganas de “hacerle la corte” al Presidente.
Mientras que la consejera Pamela San Martín estimó que no debía generalizarse un asunto para tratarlo como un supuesto de frivolidad, el consejero Marco Antonio Baños estimó que sí era correcto desechar el resolutivo por ese concepto.