CDMX.- En la obra Un Día Particular, Edith González personifica a Antonieta, una mujer atrapada en un entorno que limita su felicidad.
Pero en la realidad, su actitud ante la vida se ha convertido en ejemplar para muchos que la han visto fortalecerse frente a las crisis.
“Este texto muestra un momento coyuntural, una postura política y social, sobre cómo el sistema no nos permite ser, la obra nos invita a que seamos cada quien como somos, a atreverte a ser tú mismo.
“El mensaje es muy tierno y sale del alma, servir de ejemplo es una responsabilidad que tomo y asumo, la apuesta era poder decir ‘si yo puedo, tú puedes’. Qué bueno que podamos desmitificar al cáncer, debemos tener amor a la vida”, resaltó González, entrevistada al final de la presentación del sábado.
Luego de superar el cáncer, regresa a los escenarios teatrales respaldada por el cariño del público y de compañeros como Luis Felipe Tovar, con quien estelariza la puesta.
La trama se recrea en medio del entorno represivo de la Segunda Guerra Mundial, en el que se encuentran Antonieta, una mujer sumida en un matrimonio asfixiante, y Gabriel (Tovar), un locutor reprimido por el régimen fascista.
Los personajes son vecinos y coinciden el día en que Hitler hizo una visita oficial a Roma. Un fortuito accidente los encuentra y lleva por el inicio de una intensa relación.
“Son dos seres relegados, ignorados y maltratados que se topan y hacen de un día cualquiera, un día particular”, dijo Tovar.
Al final, los asistentes, que llenaron el recinto, aplaudieron de pie al elenco.
La versión fílmica de 1978, Una Giornata Particolare, de Ettore Scola, protagonizada por Sophia Loren y Marcello Mastroianni, recibió un Globo de Oro y una nominación al Oscar.
En este montaje, Claudia Ríos dirige al elenco complementado por Brisa Rossell y Enrique Vegala, con escenografía e iluminación de Arturo Nava y vestuario de Cristina Sauza.
Un Día Particular se presenta en el Teatro San Jerónimo Independencia de viernes a domingo. (Jonathan Garavito/Agencia Reforma)