Jesús Orozco Castellanos

El jueves pasado, el presidente Enrique Peña Nieto realizó una serie de cambios en su gabinete. En la Secretaría de Educación Pública nombró a Aurelio Nuño (ex titular de la Oficina de la Presidencia), en Relaciones Exteriores a Claudia Ruiz Massieu Salinas (ex secretaria de Turismo), en la SEDESOL a José Antonio MeadeKuribreña (ex canciller), en Turismo a Enrique de la Madrid Cordero (ex titular de BANCOMEXT), en la SEDATU a Rosario Robles (ex titular de la SEDESOL), en la SEMARNAT a Rafael Pacchiano, en la SAGARPA a José Calzada (ex gobernador de Querétaro), en el Sistema Nacional de Seguridad Pública a Renato Sales (ex coordinador nacional antisecuestros), en el ISSSTE a José Reyes Baeza (ex gobernador de Chihuahua) y en la Oficina de la Presidencia a Francisco Guzmán (ex coordinador de asesores de la Presidencia). Salieron del gabinete Emilio Chuayffet, Jesús Murillo Karam, Enrique Martínez y Martínez, Monte Alejandro Rubido, Juan José Guerra Abud y Luis Antonio Godina. Unos estaban cansados y a otro se le escapó “el chapo” Guzmán.

Los cambios y reacomodos afectaron en realidad a la mitad del gabinete. De entrada me parece que hay algunos aciertos. El nuevo titular de la SEP estaba al tanto de los asuntos de esa dependencia cuando fue jefe de la Oficina de la Presidencia. El secretario saliente estaba prácticamente de adorno, algo muy lamentable porque despachaba detrás del escritorio que ocuparon el maestro José Vasconcelos, Jaime Torres Bodet, Agustín Yáñez y Jesús Reyes Heroles, entre otros. Después de un infarto, al señor Chuayffet le conviene descansar. La nueva secretaria de Relaciones Exteriores pertenece a una familia de abolengo en el servicio público. Es hija de José Francisco Ruiz Massieu, cuñado de Carlos Salinas y ex gobernador de Guerrero. Fue asesinado en septiembre de 1994. Ojalá que la nueva secretaria haga un mejor papel que su antecesor, que al parecer no llegó a entender el tamaño y el peso de la silla que ocupaba, deslumbrado por el “liderazgo internacional” de los hermanos Castro (los dictadores cubanos Fidel y Raúl). Fue una lástima que la cancillería mexicana, de tanto prestigio histórico, no haya sido honrada con una figura de alto relieve al inicio de la presente administración. Por allí pasaron Isidro Fabela, Jaime Torres Bodet, Antonio Carrillo Flores, Manuel Tello, Jorge Castañeda y Álvarez de la Rosa, Bernardo Sepúlveda, Rosario Green, Jorge Castañeda Gutman, por mencionar algunos. Ser canciller de México era uno de los mayores títulos de distinción en otros tiempos. Ahora parece que ya no.

Pero en fin, más allá de los méritos de los nuevos integrantes del equipo presidencial, me llama la atención algo en lo que he venido insistiendo: la pluralidad brilla por su ausencia. Se trata de un grupo de servidores públicos allegados de alguna manera al actual titular del Poder Ejecutivo. Ninguno pertenece a la oposición política. Ciertamente la ley no prevé la necesidad de conformar un gabinete plural. Y no olvidemos que el actual Presidente de la República fue elegido para un periodo de seis años y cuenta con plena libertad para formar su equipo de gobierno. Pero en la práctica sí puede haber pluralidad. Formar un gobierno semi-parlamentario, como lo propuso en algún momento Manlio Fabio Beltrones (nuevo dirigente nacional del PRI), es algo que sólo se podría proponer si el Congreso de la Unión modifica el marco legal para establecer un nuevo sistema de gobierno dentro de uno o dos sexenios. Sin embargo, en la práctica sí hay márgenes de maniobra. Como ya lo he comentado en este espacio, en alguna medida lo intentó el ex presidente Vicente Fox. Tuvo en su gabinete figuras muy relevantes, sin ser panistas. Uno de ellos, el doctor Julio Frenk Mora, que fuera su secretario de Salud, acaba de ser nombrado rector de la Universidad de Miami. Asumirá el cargo en septiembre próximo. Será el primer rector hispano de esa institución. Sin duda es una alta distinción para un médico eminente con acreditados méritos académicos. Estudió en la UNAM y realizó estudios de posgrado en la Universidad de Michigan. Es bien merecido el nuevo cargo en Miami.

Los nuevos integrantes del gabinete son en su gran mayoría jóvenes. Se trata de un cambio generacional. No sólo eso. Se abre también el abanico para la carrera presidencial del 2018. A la contienda se incorporan por lo menos José Antonio Meade y Aurelio Nuño. Hay quienes agregan también a Manlio Fabio Beltrones, de manera que serían cinco posibles aspirantes en este escenario. Se podría presentar una especie de batalla por la serie mundial, tomando en cuenta que del lado de la oposición podrían estar figuras como Andrés Manuel López Obrador, Margarita Zavala o Rafael Moreno Valle. Puro peso completo. El periodista Eduardo Ruiz-Healy le resta importancia a Margarita Zavala porque dice que su esposo fue un mal Presidente. El único argumento que menciona es el de los miles de muertos por la lucha entre los cárteles de la droga. Una de dos, o está mal informado o miente por interés personal. El ex presidente Felipe Calderón tuvo problemas políticos y de imagen muy serios en los años iniciales de su gestión. Pero terminó su mandato con márgenes de aprobación muy altos, cercanos al 50%, muy por encima del 37% que actualmente tiene el presidente Peña Nieto. El gobierno de Calderón cerró con la construcción de una amplia red de infraestructura (vivienda, carreteras, aeropuertos, etc.) en parte con recursos propios y también mediante la contratación de deuda pública, como lo ha hecho el actual gobierno del 2013 a la fecha. De manera que no veo por qué Margarita Zavala pudiera considerar a su esposo como un lastre. En todo caso, las encuestas pondrán a cada quien en su lugar. De hecho ya los están poniendo. En la más reciente del diario Reforma, López Obrador aparecía con un 42% de la intención de voto; le seguía Margarita Zavala con un 25% y en tercer lugar estaba Miguel Ángel Mancera con un 20%. Habría que seguir más o menos de cerca al actual jefe de gobierno del D.F. Tiene deseos de participar en la contienda presidencial, como ya lo ha declarado, y se está moviendo en la dirección adecuada. En la Ciudad de México se están construyendo 19 mega torres que serán destinadas a vivienda y/o espacios para negocios. La Torre Manacar, por ejemplo, tendrá 40 pisos, Y qué decir del Corredor Chapultepec que unirá la estación del Metro que lleva ese nombre con la estación Insurgentes. Tendrá dos niveles y además de los carriles vehiculares contará con numerosos espacios verdes y recintos culturales de alto nivel. Por lo visto quiere hacer de México una gran capital. Está en su derecho y por supuesto que la Ciudad de México merece eso y más. Así pues, el Dr. Mancera tiene méritos suficientes.

El periodista Ricardo Alemán afirma que el Dr. Mancera está entre los “12 apóstoles”. Se refiere a los posibles aspirantes a la candidatura presidencial del 2018. El nombre está mal seleccionado porque en ese grupo hay dos mujeres. Veamos la lista: Manlio Fabio Beltrones, José Antonio Meade, Eruviel Ávila, Luis Videgaray, Miguel Ángel Osorio, Aurelio Nuño, Claudia Ruiz Massieu, Margarita Zavala, Rafael Moreno Valle, Miguel Ángel Mancera, Andrés Manuel López Obrador y Manuel Velasco. El presidente Peña Nieto decidió jugar con más cartas. Esto lo libera de presiones. Hagan sus apuestas.

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