Jesús Orozco Castellanos

La ex candidata del PRI a gobernadora Lorena Martínez había declarado hace algunos días que se proponía realizar una gira por todo el país para solicitarle al presidente Enrique Peña Nieto que retirara la iniciativa de la llamada Ley 3 de 3, inscrita en el conjunto de reformas jurídicas que configuran el Sistema Nacional Anticorrupción. Esa disposición se proponía incluir al sector privado (que tuviera tratos económicos con el gobierno) en la obligación de presentar las declaraciones fiscal, patrimonial y de posible conflicto de interés, además de hacerlas públicas. Se decía que esto era una especie de venganza del gobierno porque varias agrupaciones de la sociedad civil exigieron que los funcionarios públicos presentaran esas declaraciones. Varios comentaristas manifestaron que la contrapropuesta del gobierno era absurda ya que se podría considerar como parte del sector privado, económicamente vinculado al gobierno, a los becarios del CONACYT o a los albañiles que participaran en la construcción de una carretera financiada con recursos públicos. Finalmente el presidente Peña Nieto retiró la iniciativa y le ahorró a la Lic. Lorena Martínez el periplo que pensaba realizar. Pero también había dado a conocer otro recorrido por todo el estado para dar las gracias a quienes votaron por ella y, de paso, prepararse para una segunda elección, debido al cúmulo de irregularidades que se habían presentado en la elección del pasado cinco de junio, que fue impugnada por el PRI ante los tribunales correspondientes. Por cierto, uno de los argumentos era que el PAN había rebasado el tope de gasto de la campaña, que era de 16.3 millones de pesos  No obstante, el Instituto Estatal Electoral (IEE) declaró el pasado jueves que ese límite de gasto no había sido rebasado por el PAN. También señaló el Instituto que la entrega de despensas en las colonias por parte de las autoridades municipales de Aguascalientes es parte de un programa institucional que se viene desarrollando desde principios de la actual administración, por lo que tampoco se trataba de una posible causal para la anulación de la elección. Con respecto a las declaraciones que hizo el obispo don José María de la Torre a propósito de las elecciones, el titular del IEE declaró que, en todo caso, si el obispo cometió un delito electoral, se le tendría que sancionar pero eso tampoco ameritaría que se tuviera que anular el conjunto de la elección.

Aparentemente la ex candidata del PRI decidió tomar las cosas con calma para disfrutar de unas merecidas vacaciones. Se publicaron unas fotografías en las que aparece, en primer término, acariciando a sus dos perros, y después manejando una cuatrimoto con aparente satisfacción. Todo esto en un enorme jardín en el que se ve una casa al fondo. Sin embargo, a mediados de la semana pasada comenzó la gira por el estado, que dio inicio en Cosío y Rincón de Romos. La primera pregunta que se me viene a la mente es)quién cubre los gastos de esa gira? Evidentemente no es gratis. Hay que pagar el transporte de ella y de quienes la acompañan. Además está la convocatoria a la ciudadanía. Para armar un mitin hay que buscar a los vecinos y convencerlos de que asistan al evento. Todo eso también cuesta. Así es que, como dijera López Obrador, )quién pompó? Si esos recorridos se realizan con recursos públicos (remanentes de la campaña), el asunto nos concierne a todos los contribuyentes. ¿O estaría dispuesta la ex candidata a sufragar esos gastos con su propio peculio? Difícil es saberlo aunque eso sería, como dice el dicho, echarle dinero bueno al malo, lo que haría suponer que le sobra.

Lorena había dicho en todo momento que respetaría el voto del electorado y las decisiones de las autoridades electorales. El mismo día de la jornada electoral afirmaba que todas las encuestas de salida le daban el triunfo. Pero lo que cuenta son los votos, uno por uno. En un principio la ventaja del candidato panista Martín Orozco Sandoval era de 9,000 votos. Después de los conteos finales, la diferencia se amplió a 13,560 votos. En este espacio he comentado lo difícil que resulta revertir, ya no digamos esas cantidades, sino 200 ó 300 votos. De manera que cambiar el escenario es prácticamente imposible. Al menos esa es mi opinión y la comparto con amigos que han participado muy de cerca en varios procesos electorales. Así pues, la suerte está echada.

Por su parte, el candidato panista Martín Orozco Sandoval recibió ya su constancia de mayoría por parte del Instituto Estatal Electoral, a reserva del dictamen final de los tribunales. Por lo pronto, ya fue recibido por el secretario de la Defensa Nacional, el general Salvador Cienfuegos, que sin duda debe ser un hombre muy bien informado. De hecho ya fue felicitado por el gobernador Carlos Lozano de la Torre y por el propio presidente Peña Nieto, quien es el más interesado en doblar la página de las elecciones para entrar al tema de la elaboración de los presupuestos de egresos para el año 2017. Tradicionalmente se elaboran de común acuerdo con los gobernadores entrantes y salientes. El gobernador electo también tiene especial interés en darle forma a la transición porque de aquí al primero de diciembre hay mucho qué hacer: desplegar la agenda de la entrega-recepción, elaborar los planes de desarrollo, reunirse con representantes de todos los sectores, preparar los programas de gobierno de los primeros 100 días, conformar el gabinete, etc.

En el año de 1998 me tocó encabezar el proceso de entrega-recepción entre el gobierno saliente y el entrante. Es algo relativamente sencillo pero muy laborioso. Se trata de saber la situación precisa de cada una de las dependencias del gobierno del estado, en términos de recursos humanos, financieros y materiales. En cuanto a los recursos humanos hay que revisar la totalidad de la nómina: número de empleados, categorías, sueldos, prestaciones, etc. También hay que ver las obras públicas en curso, los servicios transexenales contratados, los proyectos pendientes. En fin, es una tarea larga que se puede llevar varios meses. Por eso el gobernador electo no puede esperar hasta que los tribunales terminen su trabajo para dar inicio a las labores de transferencia de un gobierno a otro.

Para el nuevo gobierno hay una pregunta básica: ¿cuál es la vocación económica del estado, pensando en los próximos diez años? En los años 80 y 90 del siglo pasado era necesario consolidar el proceso de industrialización del estado. Ahora viene otra fase. Las grandes empresas multinacionales necesitan desarrollar una plataforma administrativa de nueva generación. Eso requiere la contratación de profesionales del más alto nivel en las áreas de sistemas, computación, comunicación organizacional, etc. Si se pretende que Aguascalientes se convierta en un lugar de concentración de alta tecnología, se tendrá que afrontar el hecho de que no hay el suficiente personal con alta preparación científica y tecnológica, como sí lo hay, por ejemplo, en Guadalajara donde, como ya se ha comentado, se instaló un centro de investigación de una de las instituciones más prestigiadas del mundo, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés). Si Aguascalientes quiere ir detrás de ese modelo, se diría que es posible pero hay mucho que hacer. Otro tema a considerar es la consolidación del sector de los servicios. Se ha dicho que Aguascalientes tiene la infraestructura necesaria para brindar servicios hospitalarios de primera. Es un proyecto a considerar.