Jesús Orozco Castellanos

 Los políticos mexicanos, sobre todo los de la escuela tradicional, siguen sin creer en las encuestas. Hace unos días, Alejandro Murat Hinojosa, director general del INFONAVIT, renunció a su cargo para buscar la candidatura del PRI con miras a la elección de gobernador en Oaxaca, que se llevará a cabo el próximo año. El periodista Ciro Gómez Leyva, utilizando términos beisbolísticos, señaló en su columna de “El Universal” del pasado jueves que a Murat alguien le dio la señal de lanzarse de la tercera base a la goma, a sabiendas de que el cátcher lo está esperando con la pelota en la mano. En pocas palabras, se trata de un “out cantado”. O tal vez decidió lanzarse por su cuenta. Gómez Leyva basa su comentario en la encuesta levantada por la empresa GAUSSC (se le asocia con el sinaloense Rolando Ocampo, con amplia experiencia en ese ramo). Es un sondeo cara a cara con 1.800 entrevistas en las regiones oaxaqueñas de la costa, los valles centrales, la mixteca, el istmo y la cañada. Es una muestra muy amplia y representativa, realizada en la primera semana del mes de noviembre.

En población abierta, el 22% se manifestó en favor del senador Eviel Pérez Magaña como candidato del PRI, el 12% por Samuel Gurrión y el 9% por Alejandro Murat. Entre los priístas, la distribución fue la siguiente: 45% por Pérez Magaña, 15% por Gurrión y 13% por Murat. En el primer caso, Murat está a 13 puntos del que lleva la delantera (más del doble). En el segundo, a 32 puntos (más de tres veces). Con esas cifras, el CEN del PRI que encabeza Manlio Fabio Beltrones tomará la decisión de postular a su candidato a gobernador de Oaxaca para el periodo 2016-2022. En eso se basan las decisiones político-electorales hoy en día.

Pienso que Alejandro Murat recibió la instrucción de lanzarse a la contienda por parte de su padre, el ex gobernador de Oaxaca José Murat, cuyo mandato se dio de 1998 a 2004. Es un político de la vieja guardia, de esos que no creen en las encuestas. Se podría especular que cuando Alejandro Murat le presentó su renuncia como director del INFONAVIT al presidente Peña Nieto, éste le haya advertido de lo difícil de la contienda. En Los Pinos se levantan encuestas semana por semana y son de las más confiables que hay. Además, creo que, si como todo parece indicar, Murat pierde la batalla dentro del PRI, el presidente Peña Nieto no le va a estar guardando su lugar. En Aguascalientes, el gobernador Carlos Lozano les advirtió a los funcionarios que decidan lanzarse como candidatos que, si pierden, ya no habrá lugar de regreso para ellos. Me imagino que algo así le podría pasar al joven Alejandro Murat. Se especula que la dirección del INFONAVIT podría quedar en manos de Rodrigo Medina, el ex gobernador de Nuevo León que, se dice, tiene una relación muy cercana con el Presidente Peña Nieto.

En este espacio hemos comentado que los hijos del ex gobernador José Murat tienen una casa en las montañas nevadas del estado norteamericano de Utah porque les gusta esquiar. También acostumbran pasar temporadas largas en Nueva York y por ello se compraron un departamento en la Quinta Avenida, frente a Central Park. Es la zona más cara del mundo. Los desmentidos han sido muy pobres. Es muy difícil contradecir los testimonios de los vecinos que los ven, año con año, pasando temporadas enteras en esos lugares. Y como ya hemos señalado, se trata de una ostentación de riqueza que ofende a los oaxaqueños y en sentido estricto al país entero porque son fortunas amasadas al amparo del poder público en uno de los estados más pobres del país. Menciono lo de las casas porque si Alejandro Murat pierde la contienda, podría irse a vivir a Estados Unidos, aunque siempre hace falta un trabajo específico porque las vacaciones perpetuas aburren, sobre todo si no se tiene el hábito de la lectura o un gusto muy sofisticado por los viajes para recorrer el mundo entero y así poder contrastar la opulencia con la miseria.

Además, Oaxaca es un estado con tradición de políticos muy destacados, comenzando por Benito Juárez y Porfirio Díaz. Oaxaqueños también fueron el diplomático Matías Romero y el maestro José Vasconcelos. Apenas es comprensible el contraste entre estas grandes figuras y los políticos actuales como José Murat y Ulises Ruiz, por cierto peleados a muerte entre ellos pero hermanados por una inmensa cauda de corrupción.

Ahora bien, en el remoto caso de que Alejandro Murat pasara la aduana de la contienda interna del PRI, le faltaría la prueba mayor, la de la elección constitucional para gobernador. No la tiene fácil aunque le ayude su padre, que cree que las encuestas carecen de importancia porque piensa que no hay mejor encuesta que la del voto en las urnas y para ello basta movilizar la estructura del PRI en todos los municipios, muchos de los cuales se rigen allá por el sistema de usos y costumbres. Los políticos de la vieja guardia piensan que todo se resuelve con dinero. La verdad es que ya no es así o por lo menos no del todo, por más que se trate de Oaxaca. El voto cuenta y por eso ganó el actual gobernador en oposición al PRI.

  1. D. Ayer publicó el diario “Reforma” su más reciente encuesta nacional sobre intención de voto. Hay una notable sorpresa: Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y Margarita Zavala están empatados con un 35%. En tercer lugar está el Dr. Miguel Ángel Mancera con el 30%. Ya veremos después las reacciones, sobre todo la de AMLO. O sea que, como dijo Buck Cannel, el célebre comentarista de béisbol: “No se vayan que esto se pone bueno”.