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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 9-Ago .- Un departamento en Miami que presuntamente ocupa la Primera Dama, Angélica Rivera, quedó en el centro de la polémica entre el diario británico The Guardian y la Presidencia de la República.
El periódico aseguró que dicho inmueble, en Key Biscayne, Miami Beach, valuado en 2.05 millones de dólares, está relacionado con Grupo Pierdant, al que señala como un potencial contratista del Gobierno federal.
En noviembre de 2014, en medio del escándalo de la “Casa Blanca”, Rivera había hecho público que poseía un departamento en el desarrollo Ocean Club, en Miami.
Se trataría del apartamento 304 de la Torre Uno del complejo, el cual habitó por un año con sus hijas. La propiedad está valuada en unos 3.5 millones de dólares, según la firma Zillow.
The Guardian indica que la actual Primera Dama no reveló que ocupaba también un departamento, el 404 -adquirido por Pierdant-, que conecta con el suyo.
“Ella no hizo mención del Grupo Pierdant ni del fundador de la compañía, Ricardo Pierdant, quien tiene extensos intereses comerciales en México y Estados Unidos”, afirmó ayer The Guardian.
En 2009, Pierdant compró el apartamento 404 a través de la empresa Biscayne Ocean Holdings. Desde entonces, Rivera habría ocupado dicha propiedad como una extensión de su otro departamento como si fuera uno solo, según el rotativo.
Las pruebas aportadas por el diario son recibos de pago de impuestos del departamento 304 -de Rivera- que realizó Pierdant, el último por 29 mil 703 dólares.
El diario confirmó que los dos apartamentos comparten el mismo teléfono.
Además, una mujer que se identificó en el departamento como María fue cuestionada sobre a dónde podía ser enviado un presente para la señora Rivera. María respondió que a cualquiera de las propiedades: “Es lo mismo”, dijo a The Guardian.
En respuesta a la publicación, el vocero presidencial, Eduardo Sánchez, rechazó que Rivera use una propiedad de la firma mencionada y que Pierdant sea contratista del Gobierno mexicano.
“Es una especulación a todas luces dolosa”, dijo. “The Guardian faltó a la verdad”, subrayó, pues no da “un solo dato, documento o declaración” que sustente su dicho.