Francisco Morales V.
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 15-Jun.- A juzgar por un breve altercado, ocurrido el miércoles en el INEHRM, el encono entre liberales y conservadores sigue irresuelto -al menos para algunos- en el México del siglo 21.
Durante un foro sobre los juicios que decidieron el fusilamiento de Maximiliano, Miguel Miramón y Tomás Mejía, hace 150 años, un hombre fue expulsado del lugar tras el ofuscamiento que le causaron las ideas expresadas por el abogado Rafael Estrada Michel y los historiadores Patricia Galeana y Silvestre Villegas.
De acuerdo con los académicos, la decisión de fusilarlos sí tuvo sustento jurídico, pues se aplicó la ley contra conspiradores del 25 de enero de 1862, que permitía la pena de muerte en casos de traición, acorde al proyecto republicano de Benito Juárez.
“(Los detractores) no reparan en esto: Había que decirle claramente a Europa que América no tendría monarquías, sólo repúblicas uninacionales”, dijo Estrada Michel.
Cuando Galeana, titular del INEHRM, expuso que la Constitución de 1857, que prohibía la pena de muerte en esos casos, se hallaba suspendida a causa del Estado de excepción, un hombre arguyó públicamente su desacuerdo, pero, al indicarle que las preguntas debían llegar a la mesa de manera escrita, comenzó a vociferar.
Galeana, a petición de los asistentes, pidió que interviniera la seguridad.
“¡Tú no eres académica, eres una agente norteamericana!”, gritaba el individuo mientras era conducido a la salida.