Adán García
Agencia Reforma

MORELIA, Michoacán 6-Sep .- El ataque donde fue derribado hoy un helicóptero del Gobierno de Michoacán comenzó con un operativo en el que fuerzas federales lograron frustrar el secuestro de un agricultor en la región de Tierra Caliente.
El operativo derivó en una persecución en la que autoridades lograron ubicar a presuntos cabecillas del crimen organizado.
La acción fue reforzada por tierra y aire, pero una de las aeronaves fue derribada con un proyectil disparado desde tierra, según un mensaje que dio esta noche el Gobernador Silvano Aureoles.
“El Gobierno del Estado de Michoacán lamenta profundamente el fallecimiento de los elementos caídos este martes en cumplimiento de su deber, y enviamos nuestro más sentido pésame a sus familiares”, expresó el perredista.
El Mandatario dijo que, previo al derribo de la aeronave, presuntos criminales habían intentado secuestrar a un agricultor en la comunidad de Cupuán del Río, Municipio de La Huacana.
“En este hecho fueron ubicados líderes de una célula delictiva, por lo que fueron desplegados elementos por aire y tierra en busca de su captura.
“Durante la acción operativa, fue siniestrado un helicóptero oficial que realizaba patrullajes en una zona de difícil acceso. En el percance perdieron la vida el piloto y tres agentes ministeriales, y resultó herido otro policía ministerial”, señaló.
El Mandatario estatal ni dio nombres de los presuntos cabecillas que eran blanco de esa persecución, ni del grupo criminal que estaría detrás del ataque.
En su mensaje, afirmó que no habrá marcha atrás en la lucha contra el crimen y aseguró que las acciones conjuntas del gobierno le han arrebatado a la delincuencia bastiones históricos en la entidad, limitando, dijo, su capacidad operativa.
Destacó que en los operativos de los últimos seis días han dejado, en esa zona de la entidad y en la región Costa, la detención de 12 presuntos integrantes de células delictivas y el abatimiento de cinco más.
Reveló que en esos operativos se han asegurado arsenales que incluyen misiles y lanzacohetes.
Entre lo asegurado hay 28 vehículos, 12 armas largas, un fusil Barret calibre .50, un tubo lanzagranadas y siete tubos estabilizadores, cinco de ellos con carga, así como 2 lanzacohetes y dos misiles RPG
También 3 mil 650 cartuchos útiles para arma larga y 50 cartuchos para fusiles antiaéreos tipo Barret, entre otros implementos.
“El Gobierno del Estado de Michoacán ratifica su determinación de cero tolerancia en contra de quienes actúen en perjuicio de la sociedad michoacana, tope donde tope”, expresó, sin aceptar preguntas de los reporteros.
“Tengan la certeza de que vamos a liberar a Michoacán del flagelo de la impunidad y la delincuencia (…). No bajaremos la guardia ni retrocederemos en la determinación de lograr la paz y la tranquilidad que todos anhelamos”.

Identifican a agentes de nave derribada

Adán García 
Agencia Reforma

MORELIA, Michoacán 6-Sep .- Autoridades identificaron a los tres agentes ministeriales y el piloto que murieron cuando presuntos delincuentes derribaron esta tarde un helicóptero del Gobierno de Michoacán.
Los agentes caídos son Mario Ángel L., Martín D. y Julio M., los tres elementos de la Policía Ministerial, dependientes de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
La aeronave era tripulada por el piloto Fernando L., quien también falleció.
El helicóptero formaba parte de la PGJE y esta tarde apoyaba en un operativo de fuerzas federales para ubicar y detener a presuntos cabecillas del crimen organizado que operan en la región de Tierra Caliente.
Reportes preliminares indican que la aeronave fue derribada con un arma antiaérea tipo Barret, de calibre 50.
Tras el impacto, el helicóptero se fue a tierra y explotó en un paraje cercano a la comunidad de Cupuán del Río, Municipio de La Huacana.
Las autoridades reportaron que hay un sobreviviente, una mujer elemento de la Policía Ministerial.
Además del derribo de la aeronave, delincuentes le prendieron fuego a al menos tres vehículos que interceptaron en carreteras cercanas.
Estos ataques habían sido una reacción del crimen organizado a la presunta muerte de un hermano de Ignacio Andrade, “El Cenizo”, ex operador del grupo criminal Los Caballeros Templarios, en un enfrentamiento previo.