Cientos de lecheros del estado dieron inicio a la Caravana por la Dignificación de los Productores de Leche al realizar un derrame simbólico de leche, cuya movilización espera arribar este jueves a la Ciudad de México con más de 2,000 productores del bajío que demandarán al Senado dar marcha atrás al apartado de importación de leche dentro del Acuerdo Transpacífico que pone en riesgo a la producción nacional.
El presidente del Frente Nacional de la Defensa de Productores y Consumidores de Leche, Álvaro González Muñoz, denunció que la crisis actual del sector lechero es la más grave de la historia, y podría empeorar aún más con el nuevo tratado de comercio con países del Pacífico en el que el primer año se autoriza a Nueva Zelanda a exportar 27,500 toneladas de leche en polvo y 4,000 toneladas de queso.
“Queremos exigirle al secretario de Economía que así como promueve que traigan leche de otros países, queremos que siente a los dueños de las industrias lecheras de este país para que también abra espacio a los productores nacionales, esto es una desgracia, el gobierno actual no tiene toda la culpa, pero tampoco ha hecho mucho para apoyarnos”.
El dirigente manifestó que la intención de la caravana al acudir a la Secretaría de Economía y el Senado de la República es exigir mejores condiciones para 149,000 productores de las regiones lecheras del país, mediante la conformación de una mesa de alto nivel que ponga fin a la importación de leche deshidratada, y los dueños de las pausterizadoras paguen el precio real de la leche a los productores.
González Muñoz señaló que estas prácticas generadas desde la firma del Tratado de Libre Comercio están acabando poco a poco con los lecheros, mientras la población consume subproductos de baja calidad que hacen daño a la salud de los menores.
Los productores denunciaron que han tenido que comenzar a vender vacas o enviarlas al rastro porque las compañías les han cerrado las puertas, o en el mejor de los casos les compran la leche por debajo del precio de producción, lo que también ha provocado el despido de trabajadores.
En ese sentido, Álvaro González exigió que se ponga fin a la introducción de leche deshidratada, y se impongan medidas estrictas sobre la comercialización de fórmulas lácteas que tienen apenas un 40% de leche, o en algunos de los casos ni siquiera tienen una gota de leche.