CIUDAD DE MÉXICO.- Johnny Depp protagonizó ayer una trifulca con su guardaespaldas personal en un bar de Dinamarca, al cual acudió acompañado por una misteriosa rubia, reportó el Daily Mail.
Alrededor de las 2:00 de la mañana, el guarura del actor trató de convencerlo de que abandonara al bar del Hotel Royal, pues el histrión, de 52 años, ya estaba en estado inconveniente.
Sin embargo, Depp no le hizo caso y siguió bebiendo champaña y festejando con sus compañeros y el staff de la banda The Hollywood Vampires.
El grupo, que completan Alice Cooper y Joe Perry, se encuentra realizando una serie de presentaciones por Europa.
“Johnny estaba completamente en mood de fiesta. Bebía y fumaba mucho. Su guardaespaldas le puso una mano en el hombro y trató de llevárselo, pero Johnny se rehusó.
“Muchos fans lo reconocieron y se le acercaron para pedirle un autógrafo y tomarse selfies, y él accedió”, aseguró una fuente al diario.
El guarura se volvió más persistente y, finalmente, Depp, molesto, discutió con él y lo empujó, pero no llegaron a mayores, agregó el informante.
Depp enfrenta un juicio de divorcio con la actriz Amber Heard, quien lo acusa de violencia doméstica, cargos que sus abogados aseguran que son falsos.

Que Amber miente

Stephen Deuters, asistente de Depp, aseguró al portal TMZ que los mensajes de texto que Amber Heard dio a conocer el miércoles, con los que alega que en mayo de 2014 mantuvo una conversación con él sobre los abusos que sufría de parte de Johnny, son falsos.
El asistente insistió en que Depp jamás golpeó a la actriz, durante el tiempo que duró su relación.
Agregó que la prueba de que los mensajes son fabricados es que no están fechados y que, si es necesario, él está dispuesto a testificar en el juicio, a favor del actor. (Staff/Agencia Reforma)