El presidente del Colegio de Abogados de Aguascalientes, Francisco Frausto Ruiz Esparza, denunció que la Fiscalía General continúa obstruyendo el trabajo de los abogados privados, impidiéndoles en ocasiones ver a sus clientes o asistirlos a la hora de que rinden sus declaraciones.
Ante esta situación, pidió mayor apertura al organismo impartidor de justicia y que existan mejores condiciones para que los litigantes realicen correctamente su trabajo.
En conferencia de prensa, convocada por el Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes (CCEA), al que está afiliado dicho colegio, afirmó que en la pasada gestión de la Procuraduría –hoy Fiscalía General– se comenzaron a dar estas prácticas obstructivas a la labor de los abogados particulares, las cuales aún se siguen dando y que limitan seriamente la labor de los litigantes, porque les impiden el acceso a los lugares en donde sus clientes están detenidos.
“Sucede que cuando llegamos a ver a nuestros clientes, contratados por la familia de los detenidos, nos impiden el acceso al lugar en donde se encuentran y ya solo nos dicen que ya rindieron declaración, violando preceptos constitucionales”, afirmó el presidente de los abogados.
Otras ocasiones, la propia Fiscalía les informa que los detenidos ya rindieron declaración ministerial en presencia de abogados del Instituto de Defensoría Pública, desplazando a los litigantes privados, en momentos clave para la defensa de sus clientes.
Este tipo de obstrucciones por parte de la autoridad, impide que los detenidos cuenten con una buena defensa, además de que impiden que abogados lleven a cabo sus labores profesionales de defensa de inculpados en delitos.
Por otro lado, indicó que en ocasiones, a los llamados “gestores” o “coyotes” que ni título de abogado tienen, pero que cursaron la carrera de derecho en centros de estudio “patito” les va mejor, tanto en la Fiscalía como en el Poder Judicial, ya que ellos acceden de forma más fácil hasta donde están las personas detenidas, o bien, obtienen los expedientes de inculpados, de una forma inexplicablemente más fácil y rápido que abogados profesionales.
Este tipo de prácticas aún prevalece, no se ha desterrado, y esto daña muy fuertemente a los detenidos porque no llevan una buena defensa, sin embargo, ese tipo de personas encuentran la manera más efectiva de entrar en contacto por los imputados.
Reiteró la petición de varios de sus agremiados para que la autoridad de la Fiscalía deje de obstruir su labor profesional, que a final de cuentas, la labor de defensa es una actividad profesional contemplada en la legislación y a la que los detenidos tienen derecho, puntualizó Ruiz Esparza.