Una cantidad significativa de docentes de Aguascalientes denunciaron el ‘bullying’ que padecen al interior de los planteles educativos por parte de estudiantes de bachillerato y secundaria, cuyos jóvenes actúan inicialmente con una falta de respeto hasta el extremo de dañar los vehículos de los profesores.

Francisco Chávez Rangel, director del Instituto de Educación, aseveró que los maestros que enfrentan el acoso de los alumnos son aquéllos que ejercen la disciplina, que son estrictos y que ponen orden en el salón de clases, y que lamentablemente han terminado con las llantas ponchadas, el coche rayado o los cristales y espejos destrozados.

Al negarse a revelar las cifras estadísticas de esta problemática, el titular del IEA aseveró que es un asunto delicado, que merece atención, responsabilidad y respeto para atacarlo de fondo, y que requiere invariablemente del apoyo de los padres de familia para orientar a los jóvenes de preparatoria y, en menor cantidad, de secundaria.

Lamentablemente se ha encontrado que los padres de familia no se hacen responsables del comportamiento de sus hijos, piden que se les expulse o se les retire de la escuela a los muchachos, sin embargo el IEA no hace eso, porque los muchachos requieren ser atendidos como si fuera una situación entre pares y es interviniendo a través de distintas áreas psicológica, pedagógica y social.

Aseveró que esta violencia inicia con una desobediencia, se pasa a una falta de respeto que se convierte en ofensa y concluye en venganzas directas hacia las propiedades de los maestros como sus vehículos con las llantas ponchadas, y afectaciones directas a sus vehículos que aparecen con destrozos.

Por fortuna, los maestros han decidido denunciar ante el IEA y lo han hecho a través de los buzones que se instalaron en cientos de escuelas para darle la oportunidad a los estudiantes afectados por el acoso a darlo a conocer de modo anónimo, ahora lo han aprovechado los mentores.

La instalación de buzones en las escuelas de primaria y secundaria ha sido una de las herramientas más eficaces para detectar, prevenir y contener la agresión dentro de las escuelas, como parte del programa de atención de violencia entre pares, dijo.

En el ciclo 2012-2013 se recibieron 200 denuncias en la primera semana de aplicación de los buzones, y para el 2015 y 2016 se registra una disminución impresionante de acoso o violencia entre la comunidad estudiantil.

Respecto al acoso hacia los niños en las escuelas, mencionó que este ciclo escolar reporta todavía un saldo blanco, aunque estos casos suelen crecer durante el segundo semestre, una vez que los estudiantes se han conocido y empiezan a agredirse física o verbalmente.

Normalmente empieza con ponerse apodos o con una situación de hacerse malas caras, ante lo cual la autoridad educativa desarrolla un trabajo muy intenso para prevenirlo y desalentarlo, mediante la detección de situaciones de riesgo y que en el momento oportuno se intervenga y se impida cualquier expresión de violencia.

Si bien mencionó que este problema ha disminuido sensiblemente desde la instalación de 320 buzones en igual número de escuelas, que ha permitido que la población estudiantil o docente dé a conocer de manera anónima tales situaciones.

Desde que se elevo a rango de Dirección el área de convivencia sin violencia, hace dos años, el IEA decidió actuar en temas de corrección y sobre todo en la prevención, concluyó.