Evlyn Cervantes 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 31-Jul .- Pese a estar directamente involucrados en la custodia de las 177 Áreas Naturales Protegidas (ANP) del País, los 500 guardaparques de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) enfrentan incertidumbre laboral y vulnerabilidad ante el crimen, coincidieron expertos.
En el interior de bosques o selvas, desiertos o ecosistemas marinos, los guardaparques realizan labores de conservación del patrimonio natural, por lo que se enfrentan cotidianamente a taladores ilegales, invasores, traficantes de especies y operaciones de la delincuencia organizada.
En el Día Mundial del Guardaparque, que se conmemora este domingo, la Conanp destacó la labor de quienes custodian 25.6 millones de hectáreas de ANP; cada uno, virtualmente, tiene a su cargo aproximadamente 50 mil hectáreas.
Mediante el programa Formando para la Conservación y de la Iniciativa Guardaparque, la Conanp indicó que capacita a los conservadores en el desarrollo de habilidades técnicas y de sobrevivencia, además de equipamiento para el buen desempeño de sus actividades.
En entrevista, el ex titular de la Conanp y consultor ambiental Luis Fueyo Macdonald se refirió a los guardaparques como pilares de conservación de la biodiversidad en México; sin embargo, admitió rezagos laborales en el rubro.
“Hace un par de años calculábamos que para poder atender mínimamente las Áreas Naturales Protegidas ya decretadas se requerían cerca de 400 personas más. Y esto es uno de los retos importantes, porque tenemos de frente la responsabilidad que México asumió en el Convenio sobre Diversidad.
“Y México tendrá que extender la superficie terrestre protegida al 17 por ciento y al 10 por ciento de la superficie marina, entonces esto va implicar mayor demanda de guardaparques”, apuntó.
A su vez, el director de Política Ambiental de The Nature Conservancy e integrante del Consejo Nacional de ANPs, Juan Bezaury Creel, enfatizó que los guardaparques representan la presencia del Gobierno federal en las reservas naturales, muy alejadas generalmente de las ciudades.
Su lejanía, reiteró, los hace vulnerables a encarar eventos con características de los que provoca la delincuencia organizada.
“(Los guardaparques) tienen que tener más oportunidades laborales, porque aunque México ha hecho un esfuerzo importante, el personal sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades de las áreas naturales”, reconoció Bezaury.
“La Conanp aún tiene que trabajar en basificarlos y darles seguridad laboral a estas personas, en una mayor capacitación para que su labor sea eficaz y eficiente, y debe impulsar que la labor del guardaparque sea en acompañamiento de la comunidad”.