Emite INAH recomendaciones para atender los problemas y daños que la humedad y las precipitaciones pluviales pueden causar a los inmuebles considerados monumentos históricos con el inicio de la temporada de lluvias.

El delegado federal del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Héctor Castanedo Quirarte, advirtió que cuando no se ha dado el mantenimiento adecuado, se puede presentar el reblandecimiento de las paredes de adobe o el colapso del techo en mal estado, especialmente en los edificios construidos a base de terrado y viguería de madera.

El funcionario informó que la dependencia realiza una campaña de notificación a poseedores de fincas históricas para que realicen acciones preventivas que eviten afectaciones en los inmuebles que forman parte de la zona de monumentos históricos del centro histórico de la ciudad de Aguascalientes, y otros sitios en el estado.

Detalló que las medidas de prevención resultan sencillas y no requieren gastos mayores, como la limpieza de las azoteas, en las que deben retirarse elementos innecesarios, barrer de manera constante para eliminar hojas, basura, y material orgánico.

Resaltó que las bajadas de agua pluvial son un aspecto primordial a atender para que no haya encharcamientos en los techos, debe revirase que funcionen correctamente y no estén obstruidas.

En caso de encontrarse ocultas, además de revisar lo anterior, verificar que no presenten fugas en muros por fracturas, considerando que las más antiguas que se encuentran aún son de tubería de barro o tienen uniones defectuosas.

Castanedo Quirarte señaló que en esta época surgen raíces en los techos y paredes que pueden alcanzar un gran tamaño si no se arrancan. Esta flora parásita surge con las primeras lluvias porque los materiales de construcción de las azoteas son de tierra y cal, y los muros de adobe.

“Hay que revisar que la impermeabilización se encuentre en buenas condiciones. Si son de jabón y alumbre, deberá verificarse que el acabado final no presente agrietamientos, disgregaciones o desprendimientos de los entortados de la azotea, y en caso de presentar cualquiera de estas afectaciones hay que resanar, reintegrar los faltantes sellando completamente los poros del acabado y aplicar nuevamente la impermeabilización”.

Advirtió que en algunos tipos de impermeabilización es necesario levantar nuevamente todo el material para reponer el procedimiento a fin de que los trabajos sean efectivos.

Finalmente, exhortó a implementar trabajos de conservación con acabados en muros expuestos, ya que por sus características físicas son propensos a retener la humedad por lo que es indispensable reintegrar los aplanados y pasar pintura a la cal.