Según datos del INEGI publicados el año pasado, Aguascalientes es uno de los cinco estados en el país que registran menor porcentaje de lactancia con un índice de un 87.2%, apenas por encima de Durango y Coahuila; de ese total, alrededor del 15% se alimenta exclusivamente de leche materna en los primeros seis meses de vida.
En entrevista con Aurelia Flores, consultora internacional certificada en lactancia (IBCLC), el bajo porcentaje de alimentación con leche materna en estos primeros seis meses de vida, se debe a la influencia y tendencia del entorno.
“Perdimos está costumbre de alimentación natural y quienes nos convertimos en madres, traemos ya en la mente que la manera normal de alimentar a un niño es a través de una leche artificial, en biberón”.
Aurelia argumentó que en lo referente a la lactancia existen muchos mitos, no sólo entre las madres, sino también entre el personal de salud que no se actualiza en esta materia; “hay mucho desconocimiento y esto genera temores que provocan que las mujeres terminen eligiendo comprar fórmulas para alimentar a sus hijos sin correr riesgos”.
Hay quienes creen que en los primeros meses después de parir deben estar siempre cubiertas, que deben tomar atoles o deben restringir alimentos de su dieta, que deben apagar la televisión mientras amamantan o un sinfín de razones por las cuales se les puede cortar la leche. Estas son algunas de las creencias erróneas que tienen las mujeres, señaló.
“Para que una madre pueda amamantar a su bebé debe estar los primeros días prácticamente dedicada a esto, lo que ocasiona que sea muy presionada, pues al verla todo el día con su bebé pegado comienzan las críticas y las dudas; así las madres terminan desistiendo”.
De acuerdo a estos datos del INEGI, los estados donde las mujeres amamantan por más tiempo a sus hijos son Oaxaca, Guerrero y Chiapas en un promedio de hasta 12.6 meses, a diferencia de entidades como Baja California, Nuevo León y Aguascalientes con un promedio de seis meses.
Anteriormente, las zonas rurales e indígenas eran las que tenían mayores índices de mujeres que amamantaban a sus hijos, sin embargo, la tendencia actual es que la estadística se mantiene en mujeres de clase media alta en la ciudad y en las mujeres de la zona rural ha descendido.
El porcentaje de mujeres que por alguna razón no pueden amamantar, incluyendo a las que por decisión no lo hacen, es de alrededor del 10%, sin embargo, el resto de las mujeres que no lo hacen es por falta de información y acompañamiento de parte de la familia y del personal de salud.
Entre los beneficios de la lactancia, está la disminución de riesgo de muerte por infecciones, disminuye el riesgo de obesidad y de cánceres infantiles; en las madres también disminuyen las posibilidades de padecer algún tipo de cáncer.
Y en términos económicos, se calcula que una familia invierte aproximadamente entre 25 mil y 80 mil pesos sólo en la compra del alimento, sin considerar ninguno de los aditamentos.