Gonzalo Soto
 Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 17-May .- La mayoría de los gobernadores salientes, cuyos estados tendrán elecciones este año, tuvieron un mal desempeño económico durante sus administraciones y el reto que dejan a sus sucesores es mayúsculo.
De acuerdo con la organización México ¿cómo vamos?, de las 12 entidades que tendrán comicios en el verano sólo una, Aguascalientes, puede presumir un desempleo económico favorable.
El resto, sobre todo Oaxaca, Veracruz, Puebla y Quintana Roo, levantan serias preocupaciones por el deterioro que se generó en el bolsillo de sus habitantes.
Por ejemplo, durante la Administración de Gabino Cué, en Oaxaca, el crecimiento económico promedio anual fue de 2.9 por ciento, cuando el estado requería al menos 4.5 por ciento.
Necesitaban la creación de 15 mil empleos por año y sólo consiguieron 6 mil 450 en promedio, mientras que la deuda pública pasó de 2.4 a 4.4 por ciento del Producto Interno Bruto Estatal (PIB).
El deterioro de las condiciones laborales empeoró y hoy, siete de cada 10 oaxaqueños trabajan en la informalidad.
En Veracruz, el gobierno de Javier Duarte consiguió un crecimiento económico anual de apenas 1.4 por ciento en promedio y solo generó 11 mil 500 empleos por año cuando su población requería al menos 74 mil.
La productividad laboral cayó, la deuda pública se disparó y la informalidad subió del 58 al 62 por ciento de la población.
“Convirtieron un paraíso en un muladar”, criticó Manuel Molano, director general adjunto del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).